Washington, 22 de Octubre (EFE).- El enorme número de amenazas de muerte contra Barack Obama, el primer presidente negro de EE.UU., así como un incremento en los delitos de odio que se registran en el país, tienen agobiado al Servicio Secreto (SS), encargado de la protección del mandatario.
Un informe interno del Congreso de EE.UU. filtrado a The Boston Globe y que hoy recoge la prensa indica que Obama comenzó a recibir protección del SS 18 meses antes de las elecciones, siendo el gobernante que más temprano obtuvo la ayuda del organismo en la historia del país, y también el que más amenazas de muerte ha recibido desde el momento en el que se hizo cargo de la Casa Blanca.
Un reciente estudio del Southern Poverty Law Center indica que los delitos de odio en EE.UU. se han incrementado en un 35 por ciento desde el año 2000, de 602 a 926, y destaca que la elección de Obama como presidente no ha hecho más que incrementar el fenómeno.
Según el informe que recoge The Boston Globe, la situación de agobio que se ha creado entre los agentes del SS es de tal magnitud que las autoridades se plantean revisar las misiones que tiene encomendadas esta Agencia gubernamental que tiene 144 años de antigüedad.
El SS, además de tener que cuidar de la seguridad del Presidente y de los máximos líderes de la nación, investiga delitos financieros, como falsificaciones, que hacen parte de las tareas que le fueron asignadas inicialmente.
En estos momentos, según el informe, podría dejar de hacerse cargo de estas cosas para concentrarse en la seguridad del presidente y los líderes de la nación y en evitar tanto intentos de asesinato como tramas terroristas que pudieran montarse al socaire de grandes reuniones nacionales o internacionales.







