WASHINGTON, D.C.
Aunque el futuro político del presidente del Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes, Charles Rangel (D-NY), se decidirá probablemente a final de este año, cuando un comité de ética presente un reporte sobre las acusaciones en su contra, su posición política actual parece cuestionable.
En el Comité de Medios y Arbitrios, por disposición constitucional, se originan todas las leyes federales de impuestos y su presidente ejerce un considerable poder sobre las decisiones fianles.
Por un voto de 246 a 153 en la Cámara se decidió enviar Comité de Ética la resolución de remoción de Rangel presentada por los republicanos, mientras la investigación en torno a la recaudación de fondos y actividades financieras del congresista sigue en curso.
Falta apoyo
Fuentes vinculadas a los temas políticos relevantes en la agenda de Rangel perciben una falta de apoyo interno. "Entre los demócratas el problema que tiene Nancy Pelosi (presidenta de la Cámara Baja) es que cuando ganaron las elecciones, ellos prometieron que iban a tener menos tolerancia a problema éticos y hay grupos que están presionando para que Rangel salga. Hay muchos demócratas en su primer periodo y tienen miedo de perder sus asientos por la campaña que se ha montado en el otro partido", dijeron.
Algo que desde su perspectiva ha mermado el poder de negociación de Rangel. "Lo han marginado y esa es parte importante del problema que tiene", agregaron.
Sin embargo, en el Capitolio, la perspectiva parece ser diferente. El congresista Xavier Becerra (D-CA), quien integra el Comité de Medios y Arbitrios, dijo a La Opinión que Rangel tiene el apoyo del partido y de él. "Es una persona que lucha duro por los intereses del pueblo americano y los intereses de la gente obrera, él es un hombre que ha ganado su posición y espero poder trabajar con él como presidente por mucho tiempo", dijo.







