ST. PAUL, Minnesota.— Kimberly Dena forma parte de una nueva generación de conservadores. A sus 19 años, esta mexicoamericana fue la representante más joven de la delegación de Texas en la Convención Republicana.
Tiene fuertes convicciones sobre la realidad política del país y las articula bien. Nació y se crió en Fort Worth, 20 millas al oeste de Dallas, dentro de un hogar evangélico donde le inculcaron los valores que ahora pone en práctica.
"Cuando era niña, mis padres estaban muy involucrados en diferentes causas y eso me enseñó que cualquiera puede tener un efecto positivo en su comunidad sin importar su raza o clase social. Crecí haciendo campaña y trabajo voluntario para el Partido Republicano" , relata Kimberly.
Actualmente estudia Finanzas y Ciencia Política en la Universidad Cristiana de Texas. Esta joven habla con gran orgullo sobre sus ideales, aunque admite que a veces esto le causa ciertos problemas con personas que no comparten su punto de vista.
"Creo honestamente que mis valores personales se identifican mejor con los principios conservadores. Los latinos deben entender que el Partido Republicano es el que mejor representa nuestros intereses. Es el partido que promueve los valores familiares y el potencial del individuo sin la intromisión del gobierno", indica.
Kimberly demuestra compasión dentro de sus creencias conservadoras.
Sobre la inmigración, opina que la prioridad es la seguridad fronteriza. No apoya una amnistía, pero piensa que las familias de padres indocumentados no deben ser separadas.
"Soy descendiente de inmigrantes y, por lo tanto, siento un gran respeto por mis antepasados y el valor de la inmigración. Lo que necesitamos es un sistema efectivo que permita la entrada y salida de trabajadores temporales por la vía legal", señala.
En cuanto a los programas de beneficencia pública, Kimberly dice que la función del gobierno debe ser darle a la gente los recursos indispensables para que se supere sin crear un círculo vicioso de dependencia.
Kimberly puede conversar toda una eternidad sobre temas de actualidad, pero tenía que prepararse para el último día de la Convención Republicana, que le ha servido para ratificar sus valores en una plataforma nacional.
"La convención ha superado mis expectativas. Me he dado cuenta del coraje y la variedad del Partido Republicano. He visto cómo el partido une a gente de los cincuenta estados bajo los mismos principios", comenta la joven.
Al preguntársele sobre su futuro, si podría llegar a convertirse en la próxima Sarah Palin, la candidata vicepresidencial republicana, Kimberly, se ríe y responde solemnemente: "No sé lo que el Señor me depare para el futuro, pero si me lleva en esa dirección, sería un honor servir a mi país en el ámbito político".









