SAN SALVADOR, El Salvador (EFE).— El gobierno de El Salvador se declaró ayer dispuesto a cumplir las reparaciones morales impuestas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por el asesinato hace casi tres décadas del arzobispo de San Salvador Óscar Arnulfo Romero.
"En el campo de las reparaciones morales sí estamos totalmente abiertos a buscar su cumplimiento", dijo en un encuentro con la prensa internacional el canciller salvadoreño, Hugo Martínez.
Aclaró que también evalúan la petición hecha el jueves a organizaciones sociales para que el gobierno, en nombre del Estado salvadoreño, pida perdón por el asesinato del religioso el 24 de marzo de 2010, fecha en la que se cumplen 30 años del magnicidio.
"Como le dijimos ayer a las organizaciones, nosotros en este nuevo contexto vemos respetable la petición que ellos realizan y en el corto plazo posible estaremos dando una respuesta", dijo Martínez.
Romero, asesinado en 1980 cuando oficiaba misa, era reconocido por denunciar las atrocidades perpetradas por militares contra la población civil en los años que antecedieron a la guerra civil en el país (1980-1992).
La comisión que investigó los crímenes de guerra en este país, señaló como autor intelectual del asesinato de Romero al fundador de la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) Roberto D’Aubuisson.






