"Nunca hubo una bendición", dijo Enrique Iglesias a RUMBO (por teléfono desde Miami), ante la pregunta de cuál fue la reacción de su padre al ver que su hijo quería seguir sus pasos. "Las cosas pasaron tan rápido... Firmé el contrato con Fonovisa [en 1995] y pensé ‘le voy a contar a mis padres en un par de días’. Y pasaron dos días y no conté nada, un poco por no tener el valor, hasta que se enteraron".
Enrique no da detalles, excepto uno que lo dice todo: cuando Julio se enteró, Enrique hizo las maletas y se fue a Canadá a terminar el disco.
"Nunca tuve esa conversación con mi padre y no sé, realmente, lo que él siente. Eso es algo que deberías preguntárselo a él".
Se lo pregunté, pero maldita mala memoria la mía: al momento de mi conversación con Enrique, no recordé esa charla con Julio (publicada en RUMBO en 2005). En el reportaje, Julio tuvo palabras de elogio para sus dos hijos cantantes, pero también dejó en claro que, como el padre, no hay dos.
"Es como cuando un padre y un hijo compiten en una carrera de coches", dijo Julio en las páginas de RUMBO. "Si tiene que ganar alguien, yo quiero que gane mi hijo. La carrera de mi hijo es brillante, el chaval tiene muchísimo mérito. Es un chico inteligente, preparado, aprende rápidamente las cosas. Igual que Julio [Jr.], que tiene menos suerte pero igual es un artista, y los dos son buenos chavales, pero nadie venderá mas discos que yo. Ya. Lo dije. Y la razón es muy sencilla: ya no se venden discos como antes. (…) [Y] como cantante hoy soy el mejor de todos, sin lugar a dudas. De eso que no te quepa la menor pu… duda".
Cuando RUMBO recuperó la cita y pidió un último comentario de Enrique, su publicista no lo creyó conveniente.
"¿¿Por qué hurgar en el pasado y por qué hablar de temas trillados, amigo??", dijo Joe Bonilla, de Crossover Agency, en un email. "Sabes que [Enrique] no es partidario de mirar para atrás, sino lo contrario, y la gente creo que ya está aburrida también y lo agradece".
Se equivoca Joe: tanto Enrique como su padre hablan y bromean hasta por los codos y, en mis conversaciones con ellos, jamás se negaron a hablar de ningún tema.
"Háblame de lo que quieras", dijo Enrique, por si quedaban dudas.
Y habló de todo, incluyendo la famosa conversación que nunca tuvo con su padre. ¿Hubiese querido tenerla?
"Pueeeeeees… ", dijo, haciendo una larga pausa "Si te digo la verdad, yo creo que no. Para mí, mi carrera siempre fue mi carrera y la relación que tenía con mi público. Lo mío personal era lo mío personal, intocable, lo que yo había creado. No quería darle el control a nadie. Mi padre no me podía decir nada que yo no supiera ya. Ya había aprendido todo lo que tenía que aprender de él, lo había visto de pequeñito y lo había mamado y lo había observado muchísimo y espiado".
Enrique también habló de política, un tema que por lo general no toca.
Aclarándome que no es ciudadano y, por lo tanto, no puede votar en Estados Unidos, Enrique de todas maneras dio su opinión sobre las elecciones de noviembre. Específicamente, ¿a quién votaría si fuese ciudadano?
"Mira, no sé…", dijo, días antes de que John McCain anunciara a Sarah Palin como compañera de fórmula. "Todavía no estoy totalmente convencido. Lo único que te puedo decir es que yo, como chaval que se crió en Estados Unidos, pienso que [este país] necesita un cambio de imagen, un cambio de todo, y lo necesita drásticamente. Y si hablas de cambio, el cambio más grande que puede haber, sin dudas, tendría que ser Obama. McCain no me parece mal, pero si hoy en día me ponen a los dos y estamos de acuerdo en que Estados Unidos necesita un cambio, te diría que Obama".
Y sí, Enrique no tuvo más remedio que hablarnos de su novia, la ex tenista Anna Kournikova.
"Estamos bien, pero no estoy casado ni estoy pensando en casarme", dijo entre carcajadas. "Es un nivel de responsabilidad demasiado grande para mí… Todos sabemos que tener una relación estable, seas quien seas, no es una cosa fácil. Requiere trabajo".
Sólo en una cosa los publicistas de Enrique tienen razón: al igual que todo artista, lo que más le gusta a Enrique es hablar de su arte. Sobre la nueva gira nacional en promoción de 95/08, Enrique desborda entusiasmo.
"La producción [de los shows] va a ser muy buena, de las mejores que he hecho ahora", dijo. "He hecho giras buenas y malas, pero he aprendido muchísimo en estos últimos dos años, sobre todo luego de la gira de Insomniac que, para mí, ha sido la más satisfactoria hasta ahora".
Mientras tanto, Enrique continúa con sus dos nuevos discos, que graba de a poco simultáneamente: uno en inglés, otro en español. ¿Alguna posibilidad de un disco bilingüe?
"Eso siempre lo he querido hacer", dice, para sorpresa de quienes pensamos que gente como él tiene el poder de hacer lo que se le dé la gana. "Si me preguntas a mí, hoy en día sería el momento perfecto y la generación ideal para hacer un disco así. Si le preguntas a la disqueras [Universal Music Latino e Interscope], ellos te dirían lo contrario. Pero a mí me parece muy buena idea.
"Sólo quiero hacer canciones que me gusten de verdad. Después de 13 años de carrera, lo que más quiero ahora es hacer discos que realmente me entusiasmen. Cuando lanzo un disco debo tener la fuerza, vitalidad y energía para poder promoverlos. En lo personal, si no creo en algo de verdad, no tengo la fuerza para mover el cu…".
Enrique Iglesias, Alejandro Fernández, Marc Anthony y otros se presentan el domingo 7 de septiembre en el Megafest del Cynthia Woods Mitchell Pavilion, 2005 Lake Robbins Dr., desde las 2 pm. Boletos de $35 a $200, Ticketmaster.com o (281) 363-3300.Enrique Iglesias y Aventura se presentan el sábado 6 de septiembre en el AT&T Center, One AT&T Center, 8 pm. Sólo quedan boletos por $12.50, 224-9600.
Enrique Iglesias y Aventura se presentan hoy viernes 5 de septiembre en la Arena Dodge, 2600 N. 10th St. (Hwy 336, Hidalgo), 9 pm, $54-$144, (956) 843-6688.









