Volvió Plastilina Mosh. Mejor dicho, Plastilina Mosh is back: más del 70 por ciento de las letras en All U Need Is Mosh, el nuevo disco del dúo regiomontano, están escritas en inglés.
"Me preguntan mucho por qué lo hicimos [casi todo] en inglés", dijo a RUMBO Jonás, guitarra y voz, por teléfono desde Monterrey.
"No fue intencional, sino completamente natural. Al momento de componer yo venía con muchos años de escuchar mucha música en inglés y no creí necesario decir ‘éste [tema] lo hago en inglés para los gringos y éste en español para los latinos’, nada de eso. Si me suena en inglés lo hago en inglés, y casi todo se me ocurrió en inglés".
De los 20 temas que tenían al momento de entrar al estudio, se decidieron por 12 y la mayoría eran en inglés.
"Es que en inglés todo suena bien, mientras que en español tienes que ser más rebuscado y tener mucho cuidado [en la construcción de las frases]".
El resultado —incluso para quien escribe, enemigo de las bandas latinas que cantan en inglés por esnobismo o simplemente ‘porque sí’— es sorprendente: quizás se trate del mejor disco de Plastilina Mosh, quien no lanzaba un álbum de originales desde Hola Chicuelos en 2003.
"¿Tú lo ves así?", pregunta entusiasmado Jonás. "Yo lo veo igual: es el mejor que hemos hecho hasta ahorita. Hay varios factores para eso, pero supongo que tiene mucho que ver con la experiencia que logramos en todos estos años y con el hecho de que ya no tenemos que lidiar con la burocracia de una multinacional".
Un comienzo arrollador
En realidad, al principio la disquera que los tenía firmados (EMI México) estuvo lejos de ser un obstáculo para el dúo, que arrancó pisando fuerte.
Los dos primeros sencillos del debut Aquamosh (1998) hicieron historia por diferentes motivos: ‘Niño bomba’ fue el primer video bilingüe en tener rotación regular en MTV (MTV-MTV, no MTV Latino), y ‘Mr. P-Mosh’ fue la primera canción de un grupo latinoamericano en ser tocada en KROQ, la radio rockera más importante de Los ángeles.
Pero, de a poco, Plastilina pareció ir desinflándose y en los últimos diez años grabaron solamente tres discos.
"[La asociación con EMI] fue grata en algún momento, era lo que necesitábamos", dijo Jonás por el teléfono. "Ellos agarraron el proyecto con mucho cariño y nunca nos condicionaron mucho en lo creativo. Nos dejaban escoger productores y había presupuesto para hacer lo que queríamos. Pero, con el tiempo, las realidades de las compañías cambian y la problemática de la industria no es lo mismo. Y llegó el momento de decir bye bye. Camilo Lara [presidente de EMI] se dio cuenta que la compañía no le daba a la banda lo que necesitaba y nos dijo ‘Quizás es hora de que hagan su vida por su lado’. Y nos dio la oportunidad de ser libres otra vez’ ".
La opción perfecta
La libertad le sienta bien a Plastilina, quienes regresaron con el humor y juguetitos electrónicos de siempre, pero con más fuerza que nunca y un invitado de lujo: Adrián Dárgelos, vocalista de Babasónicos, una de las bandas más importantes del rock argentino.
Dárgelos rapea (rapea es un decir; más bien, ‘chamuya’...) en ‘Paso fino’, una de las mejores canciones del disco.
"Siempre fuimos muy amigos y nos gusta mucho lo que hacen los Babas, y ellos siempre elogiaron nuestro trabajo", dijo Jonás. "Teníamos la pura música [de ‘Paso fino’] y pensamos que sería chido que no cantara nadie, que nomás alguien dijera algo arriba, pero no se me ocurría nada. Sabíamos que la persona que teníamos que tener debía tener ese sentido de arrogancia..."
Y ¿qué mejor que un argentino, para eso, no?, le digo en broma.
"En realidad, ¿quién mejor que Adrián?", rectifica Jonás entre risas por el hilo telefónico. "Nos miramos [con el tecladista Alejandro Rosso, la otra mitad de Plastilina Mosh] y dijimos ‘pu..., Adrián, güey…’ Lo llamamos y le dijimos que tenía que ser muy arrogante, al estilo [del cantautor francés] Serge Gainsbourg. Dijo ‘esperen tres días y se los mando’. Lo mandó y, cuando lo escuchamos, con Alejandro nos cag... de la risa".
Más allá del humor, lo que más sorprende del nuevo disco del dúo de Monterrey es la potencia, lo directo de las canciones y el hecho de que, defintiivamente, Plastilina Mosh parece haberse consolidado como una banda de rock, en lugar de simplemente dos tipos con un piano, una guitarra e innumerables recursos electrónicos.
"En el lapso desde Hola Chicuelos a Tasty [una compilación] empezamos con esa inquietud de ‘Güey, no queremos hacer lo mismo, tocar nosotros solos, semi deejay, semi músicos...’ Extrañábamos el rocanrol [que hacíamos] antes de Plastilina y tratamos de consolidar una banda. Y tocar en vivo con esa banda fue una gran influencia para hacer el disco", dice Jonás respecto a la evolución del grupo en este nuevo disco.
El futuro sabe a Mosh
Pese a las altas y bajas, a Plastilina Mosh siempre pareció que lo único que les interesaba era divertirse en escena. Pero 10 años son finalmente 10 años, y ya hay quienes dicen que ésta es la recta final del dúo. No para Jonás.
"Estamos en un buen momento", asegura. "En lo personal siento como que hasta ahorita está rindiendo frutos nuestro proyecto. En 10 años la banda gozó de respeto, pero como que ahorita está todo más sólido. El grupo tiene un pequeño prestigio que tratamos de usarlo lo mejor posible y la gente nos ve como que somos un poquito más serios, tal vez, y hay más público siguiendo a la banda.
"¿Recta final? Para nada. Todavía nos falta un montón y estamos con todo".
Sólo el tiempo lo dirá.
Más información sobre el grupo y su nuevo álbum en la página web www.myspace.com/plastilinamosh.









