El productor argentino Cachorro López (ganador de cuatro Latin Grammy y un Grammy, incluyendo Latin Grammy como Productor del Año en 2006) ya me había hablado de un tal Diego.
"Es un chico mexicano que cumplió 15 años mientras grabábamos [su primer disco]", dijo Cachorro a RUMBO en 2006. "Es muy talentoso. él tenía cierta presencia en televisión [en la telenovela Rebelde, haciendo el papel de Roco]. El hecho de que un chico de 15 años salga de la televisión y se busque un buen repertorio y cierto énfasis en la calidad, te dice mucho. Me gustó y me lo tomé como un disco de alta expectativa de calidad... No es pop alternativo, pero es algo serio. Es muy inteligente y le auguro un buen futuro".
La descripción que Cachorro hace de Diego y su primer disco homónimo (lanzado en 2006) es perfecta. Según el propio Diego, el disco vendió "150,000 solamente en Brasil". Según quien escribe, es un dignísimo disco de pop, pero luego de varias escuchadas Diego suena como lo que era: una estrellita pop adolescente que canta bien y le gusta grabar con productores de primera... pero ‘estrellita pop adolescente’ al fin.
En cambio, índigo, su segundo disco, sorprende por su potencia y por lo que parece ser un deliberado intento de Diego por dejar aflorar su lado más adulto y rockero.
"¿Escuchaste esas cuerdas?", pregunta Diego por teléfono desde el DF, cuando le comento que en más de una oportunidad tuve que bajar el volumen del parlante durante esas baladas que, tarde o temprano, explotan en algún lugar. "Las grabamos en Abbey Road [el estudio de los Beatles]. Este disco fue un sueño hecho realidad".
En realidad, fueron varios los sueños: Diego compuso nueve de los 11 temas del disco, pero participó en todas las canciones como cantautor y productor, junto con luminarias como Guy Chambers (Eros Ramazzotti, Enrique Iglesias), Matt Wallace (Maroon 5) y la compositora Kara DioGuardi, una de las más exitosas y prolíficas del país (Christina Aguilera, Avril Lavigne). El resultado se acerca mucho más a lo que es él, aunque asume y quiere a su primer disco.
"Cachorro hizo un trabajo excelente", dijo. "Me hubiese encantado estar más involucrado en la producción, porque es lo que más me encanta, y la composición, pero por los tiempos y todo fue como un relajo. Pero en estos dos años que estuve de gira por todo el mundo maduré y me di cuenta cuáles son mis gustos musicales. Esas experiencias me hicieron crecer y eso se escucha en índigo: está mucho más inclinado al rock que al pop".
Diego co-escribió y grabó todo el disco en inglés (su madre es estadounidense) y dos de esas versiones se usaron en el disco en español: ‘Losing Me’ (‘Perdido en ti’) y ‘Show Me The Way’ (‘Cómo me amarías’). La primera fue ‘sencillo gratis de la semana’ en iTunes y fue bajado 500,000 veces en la primera semana, "lo cual aceleró el lanzamiento del disco en inglés", según Diego, aunque aún no hay fechas confirmadas para el estreno.
Ingredientes inesperados
Sobre todo en ‘Me gustas mucho’, el irreconocible cover del tema de Juan Gabriel popularizado por Rocío Dúrcal, Diego suena como si alguien hubiese puesto a Johnny Rotten, Menudo, U2 y Los Teen Tops en una licuadora, y espero que la comparación no lo ofenda.
"No es ninguna ofensa", dijo Diego. "Hay muchas cosas raras en todo el disco. Por ejemplo, en ‘Cómo me amarías’, las trompetas vienen de la Banda El Recodo y la música del ABC de los Jackson 5 y los Beatles. Además, soy fanático de U2 y Queen, y todas esas son influencias que he tenido desde los ocho años. Con este disco estoy dejando en claro que mi género favorito es el rock viejo".
Pero no sólo de rock en inglés vive el hombre. Diego es fanático de Gustavo Cerati y Soda Stereo y trabajó de cerca con Juan Gabriel en índigo. "Escucha ‘Me gustas mucho’ por Rocío Dúrcal", dice Diego. "¡No la vas ni a reconocer, güey!".
Los nuevos arreglos de la canción se hicieron entre Juan Gabriel y Diego, hablando por celular.
"Dijimos ‘Vamos a cambiarle esto’, y empezamos por la métrica. Y ¿sabes cuál canción yo le puse para que la escuchara, para que sonara así? ‘Sweet Child O’ Mine’, de Guns N’ Roses. Le dije ‘quiero que tenga este estilo’. Y el riff que trae la guitarra es el mismo de ‘Sweet Child O’ Mine’ tocado al revés".
El problema con índigo, a juzgar por un adelanto de cinco canciones enviado por la disquera, es que las letras no están a la altura de la música. "Híjole, te mandamos las puras canciones de amor", dice Diego, aclarando que el disco tiene temas relacionados con el medio ambiente, otras más existencialistas y otra llena de ironía llamada ‘Canción de amor’, "que no tiene nada que ver con el amor".













