CON SUERTE. Enrique Iglesias culmina su gira por Estados Unidos y comenta "un día canto en la Eurocopa, otro día en el macroconcierto de Live Earth... Dime tú qué más puedo pedir". (FOTO: EFE)
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"Mis fans me han sorprendido mucho en todos los sentidos. En muchos lugares no habíamos estado hace ocho o 10 años y ahí han estado todas esas chicas que empezaron conmigo desde 'Enamorado' y que ahora han regresado con novios, maridos, suegras e hijos", explicó Iglesias.

El hijo de Julio Iglesias también se mostró sorprendido porque "nuevas generaciones" se hayan sumado a su legión de seguidores en Estados Unidos, con lo que, en sus conciertos, ha contado con el apoyo de "chavalitos muy pequeños o adolescentes" que, según reconoce, han conectado con su música.

Lenguaje que une

"No me lo puedo creer y es que la música sigue siendo el lenguaje que nos une a todos sin distinción. Tengo mucha suerte", aseguró el cantante, quien en 1997 logró el reconocimiento internacional gracias al Grammy a mejor artista latino que consiguió con su primer disco.

La gira que lo ha llevado por Texas, Nevada, Illinois o Massachusetts, entre otros lugares, y Nueva Jersey (próximo a Nueva York) "es como cantarle al mundo entero de golpe, porque hay dominicanos, colombianos, puertorriqueños, argentinos, americanos y todos juntos bajo un mismo techo".

"Esta gira es con gran diferencia la que más he disfrutado", aseguró Iglesias, para quien la edición de su recopilatorio de grandes éxitos, 95/08, constituyó la mejor oportunidad para volverse a encontrar con el público.

"La gente canta todos los temas. Es como un karaoke gigante y, es más, yo los hago cantar, bailar y hasta los subo al escenario. La verdad es que la pasamos genial y me enorgullece que la gente haga suyas mis canciones", explicó.