Un hondureño que trabaja para el Jet Propulsion Laboratory, una salvadoreña que reparaba naves de guerra en California durante la Segunda Guerra Mundial, el fundador del ballet folkórico Viva Panamá, un grupo guatemalteco de marimba ejecutando el instrumento en el parque McArthur.
Son los centroamericanos en Los Ángeles, así como sus historias, retratados en un libro de la salvadoreña Rosamaría Segura, graduada de geografía de la Universidad Estatal de California en Los Ángeles, que fue presentado ayer en el Centro de Recursos Centroamericanos (CARECEN) en esta ciudad.
Central Americans in Los Angeles forma parte de Images of América, una colección de Arcadia Publishing que persigue recrear, usando imágenes y fotografías, todas en blanco y negro, la historia de este país y de los elementos y grupos diversos que la componen.
La idea del libro surgió durante una clase en CalState LA en la que le tocó hablar de Pico Union y los salvadoreños.
"Cuando presenté unas imágenes, todos se mostraron interesados. Ahí me dije, ‘eso es lo que falta hacer’", dijo.
La obra de Segura contiene una recopilación de hitos visuales que retratan el proceso de integración de las distintas nacionalidades del istmo centroamericano a la región angelina.
Es una colección de pasos iniciales —el primer equipo de futbol, la primera Navidad en tierra extranjera, las primeras clases de inglés—, y a la vez una reconstrucción visual del proceso que condujo a esos grupos, muchas veces sin proponérselo, a terminarse acoplando —y eventualmente asimilando— a la región.
Pero sin abandonar su cultura y sus costumbres. Una de las fotos describe una piñata de cumpleaños celebrada —a falta de patio— en el interior de un pequeño apartamento en 1987. Otra, la escultura del salvadoreño Dagoberto Reyes que se encuentra en el parque McArthur, y que constituye un homenaje al periplo que trajo a la diáspora centroamericana al sur de California. Una más, las carrozas del desfile centroamericano que se celebra anualmente en Los Ángeles.





