Isabel Allende durante la presentación de ‘La isla bajo el mar’, el pasado septiembre en Madrid. (FOTO: EFE)
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WASHINGTON, D.C.— Apareció un día en la vida de Isabel Allende y desde ahí nunca más la dejó. Una esclava alta, de pelo ondulado y morena, que salió literalmente "del corazón" de su creadora. Su nombre es Zarité, el personaje principal del nuevo libro La isla bajo el mar.

"No sé si soñé con ella, si se me apareció en ese momento de la mañana en que uno comienza a despertar y ver fantasmas… no sé, pero ahí está. Culturalmente no tengo ninguna afinidad con los esclavos en Haití, la influencia africana en Chile era mínima. No sé entonces por qué este personaje se me hizo tan vital, tan presente, como si lo llevara adentro", confiesa la escritora.

Lo cierto es que llegó y para quedarse, considerando que el libro ya es un éxito de ventas en países como Chile, Argentina y Venezuela.

No obstante, el encuentro entre Zarité e Isabel no fue nada fácil. De hecho, se gestó luego de cuatro años.

"Originalmente no tenía la idea de escribir sobre ese tema. Había ido a Nueva Orleans a hacer una investigación del libro El zorro, me encantó el sabor francés de la ciudad. Descubrí que eso se lo dio no solamente el hecho de que fue colonia francesa, sino que en el 1800 llegaron 10 mil refugiados franceses blancos que escaparon de la revolución haitiana, junto a sus esclavos y concubinas de color".

"La idea de la revolución me fascinó y decidí hacer una novela, sin embargo cuando me senté a escribir, no la tenía clara y entretanto trabajé en La suma de los días. Pero luego, un día la vi, llegó con su nombre, tamaño y sus ojos. Una vez que tenía su voz, el libro salió sólo", cuenta en entrevista exclusiva con La Opinión.