Ni las aplicaciones diarias de pecas en su rostro, ni las clases de aviación que tuvo que tomar fueron un reto para Hilary Swank en su nueva película.
El desafío más grande, aseguró la actriz, fue lograr la pronunciación más cercana posible a su personaje en Amelia.
El filme, que se estrenó ayer, está enfocado en la vida de la legendaria Amelia Earhart, quien dejó huella en la historia de la aviación al convertirse en la primer mujer en viajar sola por el océano Atlántico en 1928.
La ganadora de dos Oscar, uno por Boys Don’t Cry y otro por Million Dollar Baby, aseguró que lo más difícil para dar vida a la histórica pilota fue obtener la dicción exacta de la originaria de Kansas.
"Tenía unos zapatos difíciles de llenar. No la podía hacer luciendo como yo. Estudié cómo hablaba, que era muy específico, no como lo hacia Katherine Hepburn, que era muy sofisticada. Ha sido el acento más difícil que he tenido que hacer", aseguró Swank en una reunión con la prensa el jueves luciendo muy femenina con una blusa beige con bolas negras, minifalda de fondo beige con aplicaciones negras y zapatillas negras altas.
Además de su transformación vocal, la también productora ejecutiva del filme tuvo que cambiar su apariencia al adoptar un corte de cabello mucho más corto, y más usual en los varones de la época, así como tener sesiones de maquillaje de más de 15 minutos para pegar pecas en su rostro.
Al igual que Earhart, Swank declaró que tuvo un interés en aprender a operar un avión desde niña.
"Lo primero que quería era ser astronauta, pero a los nueve años tuve que hacer un sketch para la escuela y descubrí mi gusto por la actuación", comentó.
"Definitivamente existe una conexión con Amelia. Compartimos el mismo gusto por la aventura, el amor a viajar; pero lo que más me intrigó fue que ella hizo lo que quiso sin tener que pedir perdón por lo que ella quería hacer", añadió con la misma seguridad en sí misma que poseía su personaje.
Analizó la situación actual al manifestar que en ocasiones "nos olvidamos de lo que realmente queremos" por seguir las reglas de la sociedad. Este comentario lo hizo para referirse al espíritu libre de Earhart, quien no sólo hizo lo que quiso con su carrera de pilota, sino que también no reprimió sus sentimientos. El filme narra la aventura amorosa que sostuvo con su colega Gene Vidal, interpretado por Ewan McGregor, a pesar de que su esposo George P. Putnam, personificado por Richard Gere, lo sabía.
Y como típica mujer interesada en la moda, aseguró que el vestuario que utilizó para la película fue fascinante. Compartió que la misma Earhart se diseñaba su ropa, odiaba sus tobillos, y que raramente comentaba de su vida personal con otros. Sin embargo, la película muestra una parte poco conocida de ella, como el problema de alcoholismo que tenía su padre.
Justamente estos detalles fueron los que la directora del proyecto, Mira Nair, dijo tratar de mantener en el filme.
"Traté de hacer una película que fuera más allá del icono... Estaba interesada en saber cómo fue que ella balanceó su pasión con la responsabilidad, sobre todo durante una época cuando volar era el baile de la muerte", aseguró la originaria de la India.
Otro de los desafíos, explicó Nair, fue conseguir el avión conocido como Electra, sobre todo porque sólo existen 10 naves de este tipo y fue en una de estas en las que Earhart desapareció mientras trataba de darle la vuelta al mundo en 1937.
Agregó que su interés por hacer este película —basada en los libros East to the Dawn de Susan Butler y The Sound of Wings de Mary Lovell, y escrita por Ron Bass y Anna Hamilton Phelan— no se debe al solo hecho de ser una de las pocas directoras de cine.
"Tienes que estar inspirado en alguien para darle dos años de tu vida. Amelia era obviamente una persona fuerte, pero no es sólo un tributo a otra mujer; también se trata de seguir a tu corazón", dijo.
Nair aseguró que espera que la audiencia valore la contribución de personajes como Earhart al estilo de vida contemporáneo.
"Muchas de las cosas que ahora damos por hechas fueron creadas en los 20 y en 30, pero hubo gente que tuvo que pelear para crearlas", dijo refiriéndose a la constante batalla de Earhart para que otras y otros tuvieran las mismas oportunidades que ella de manejar por los cielos, y cuyos esfuerzos iniciales terminaron en la Administración Federal de Aviación.