En el mundo del cine, el interés por participar en historias que reflejan la realidad de quienes migran para encontrar un futuro mejor parece haberse convertido en los últimos años en una prioridad.
Así lo considera el actor mexicano Bruno Bichir y una muestra de ello es Porción 71, filme que se encuentra en producción y que será firlmada, en parte, en las ciudades de Roma, Texas, y Miguel Alemán, Tamaulipas.
Bichir comparte créditos en esta película escrita y dirigida por Gisberg Bermúdez con su madre Marycruz Nájera, así como con jóvenes que fueron seleccionados en castings que se realizaron en varias ciudades, entre ellas Houston, Laredo y McAllen.
"Me interesa mucho la vida que se da literalmente en el borde, en el último recodo del abismo, de saltar un muro, de cruzar los ríos. Tengo la necesidad de seguir contando nuestras historias¨, expresó Bichir. "Estoy consciente al igual que muchos que la presencia de un muro entre países está mal, no soy fatalista, al contrario soy una persona optimista, pero esperemos que algún día no haya fronteras".
Porción 71 es una producción independiente de Adrián Falcón y Juan Villarreal. Está previsto que su filmación termine en la última semana de julio.
Se tiene programado que el Festival de Cine que se desarrollará en McAllen en el mes de octubre sea cuando se realice la presentación de esta película que aborda el drama de un hombre que enfrenta una situación dolorosa, ya que sus seres queridos se encuentran en ambos lados del Río Grande. La vida lo pone en un dilema y se verá obligado a tomar una decisión que marcará su vida.
El actor mexicano recordó su intervención en filmes como El Jardín del Edén en donde la trama gira en torno a un grupo de personas que llegan a Tijuana en busca de un mejor destino. Y adelantó que se espera que para este año se estrene la película Julia, en donde la trama también involucra personajes que viven en México y Estados Unidos.
En El callejón de los milagros dirigida por Jorge Fons, refirió, la historia original se desarrollaba en El Cairo, pero al hacer la adaptación a la Ciudad de México y al tiempo actual, Vicente Leñero, consideró que los dos personajes estarían en búsqueda un futuro prometedor.
Ciertamente, precisó, mi personaje en El callejón de los milagros cruza la frontera. Bichir agregó que ahora, en cierta forma, su participación en este tipo de rodajes se repite con Porción 71.
¨Estaremos trabajando en Roma y Miguel Alemán y el rodaje está pensado en terminarse la última semana de julio, aunque el cine es impredecible, vamos a una batalla creativa; hay un orden, pero a veces pueden presentarse imprevistos¨, comentó.
En cuanto a su relación con el escritor Gisberg Bermúdez, resaltó que le interesaría seguir trabajando con él, ya que le llama la atención que una persona de diferente nacionalidad (venezolana) hable de lo que acontece en las frontera de México y Estados Unidos. ¨A Gisberg le interesa el tema de las fronteras, de los muros en el mundo, es un hombre comprometido, sencillo e inteligente, eso fue lo primero que me impactó. [...] Después leí el guión, me gustó la historia, mi personaje, la posibilidad de contar nuevamente una historia en la que yo ya he estado involucrado¨, comentó.
El actuar con su madre Marycruz Nájera y compartir créditos con ella por primera vez en un rodaje hace que la ocasión le resulte especial.
¨Bendito Dios, nunca había trabajado con mi mamá, no que yo recuerde, a lo mejor cuando estaba pequeño, así que estoy profundamente emocionado, porque es una espléndida actriz de la que he aprendido mucho [...] me da gusto que su trabajo haya tenido eco en la visión de Gisberg para contar la historia y que la haya convocado¨, comentó.
En cuanto a planes profesionales con sus hermanos Odiseo y Demián, reconoció que hasta el momento no se tiene nada concreto. ¨Siempre mis hermanos y yo estamos fantaseando en hacer muchas cosas, pero nada en concreto, al menos no por ahora¨, finalizó.
La historia trata de Luis, quien después de varios años como ilegal en Estados Unidos, logra solucionar parte de su situación migratoria. A pesar de esto no puede visitar a su madre, quien vive a muy poca distancia de la frontera, en México y cae gravemente enferma.
Después de muchos años sin ver a su madre Luis consigue la manera de verla e interactuar a través de la frontera gracias a un par de radio transmisores. Cada semana Luis y su madre coinciden en la frontera, de esta misma manera su madre vio a su nieto por primera vez mientras Luis lo levantaba desde el lado de Estados Unidos. Luis sigue en la espera de conseguir los documentos que finalmente le permitirían poder cruzar y estar con su madre por primera vez en muchos años.
La interacción continúa hasta que una llamada coloca a Luis en una encrucijada, su madre convaleciente en un hospital en México sin nadie a su lado después de un ataque al corazón y su esposa e hijo en Estados Unidos. Devastado por la noticia, Luis y su esposa Martha buscan varias maneras de conseguir un permiso para Luis pero es imposible, Luis tiene que esperar hasta el final del proceso, de lo contrario lo perdería todo. Desesperado por la situación Luis decide cruzar la frontera dejando el proceso legal detrás junto con su esposa e hijo.













