Fernando Fiore con sus ‘senadoras’. (FOTO: Archivo/La Opinión)
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¡Ay, que depresión! Y tengo una razón muy, muy poderosa para sentir que este mundo no tiene sentido. Bueno, la verdad estoy exagerando un poco; lo que pasa es que el domingo, por azares del destino, o más bien porque tengo la ¿suerte? de tener a un víboropariente súper futbolero, mientras esperábamos que comenzara uno de los partidos de no sé qué liga, para matar el tiempo (ahora que lo pienso, más bien ese tiempo me mató a mí) nos chutamos una buena parte del nefasto programa de "deportes" de Univision República deportiva. ¡Ay!, solo de acordarme me vuelven las ganas de suicidarme.

Bueno, trataré de ser fuerte para poder contarles. Para comenzar, tuve que soportar los comentarios necios y el tono bien macho de Rosana Franco. ¡Imagínense el horror! Luego, la gritadera del equipo de producción, que de seguro está formado por puro viejo libidinoso, porque bastaba con que una de las vedettes (a las que llaman "senadoras de la república") asomara un ojo para que se soltara la rechifla y las expresiones como de toros en brama. Seguro que a las mentadas senadoras eso les encanta, porque salen muy sonrientes, diciendo cualquier babosada; pero eso sí, con unos implantes por todos lados que ya los quisiera Alejandra Guzmán.

Pero esperen, que todavía no llego a la mejor parte: la cereza del pastel, por supuesto, estuvo a cargo del "presidente" de la república, Fernando Fiore. Este sí que se llevó el premio al segmento más patético del programa cuando "entrevistó" a un grupo de cheerleaders del equipo de los Dolphins de Miami.

Entiendo que lo que busca ese programa "deportivo" es mantener la atención del público, conformado mayormente de hombres. Pero, ¿qué el contenido y sus "sabiondos" comentaristas no son suficientes como para mantener por sí mismos el interés en el producto? ¡Ah!, pero se me olvidaba decirles por qué Fiore se llevó el premio al segmento más deplorable del programa.