El escritor y cineasta mexicano Guillermo Arriaga dice que el arte muchas veces sirve para mostrarnos "que las pieles que no acariciamos nos queman en las yemas de los dedos por el resto de nuestras vidas". Y para él existió una 'piel' que en su momento no acarició y que por años lo trajo con los dedos de las manos en llamas.
El tiempo afortunadamente le dio sosiego a Arriaga y le ha permitido finalmente acariciar esa 'piel' tan anhelada. Hoy ese ardor en sus dedos se ha calmado tras dirigir su primera película, 'The Burning Plain'. Pero su ambición creativa lo impulsa continuamente a nuevos retos.
"Cuando yo escribí 'Amores Perros' la escribí pensando en dirigirla yo", contó Arriaga en una entrevista con RUMBO durante su visita al reciente Festival de Cine de Houston.
Desde entonces al escritor mexicano le picaba el gusanito por dirigir, pero no pudo ser, el momento se le escapó y las yemas le comenzaron a arder.
Arriaga cuenta que Alejandro González Iñárritu lo llamó luego de que leyó 'A cielo abierto', una de las primeras novelas de Arriaga, y le pidió que escribiera una comedia romántica.
"Le dije a Alejandro que yo no escribía comedias románticas y que ya tenía un guion escrito que se llamaba 'Perro negro, perro blanco'. Él me pidió que lo dejara dirigirlo, le dije que la única condición que le ponía era de que compartiéramos el crédito de la película. Desde ese entonces tuve la intención de dirigir, escribí esa película para dirigirla yo, pero no sucedió así", contó Arriaga.
La industria del cine, como el futbol, le dio la revancha y en 2008 se lanzó 'The Burning Plain', dirigida y escrita por Arriaga con la actuación de Charlize Theron y Kim Basinger. Aún no hay fecha para su exhibición en Houston.
Luego de la aventura que vino con las películas 'Amores Perros', '21 Gramos', 'Babel', 'Los Tres Entierros de Melquiades Estrada' y 'El búfalo de la noche' —todas con guiones suyos— Arriaga busca nuevos horizontes.
"Marguerite Duras, la escritora francesa, decía que nunca estás preparado para lo que sigue, hablando creativamente, ¿entonces en qué estoy ahora? En tratar de seguir creando. Todo lo que he hecho antes no sirve para lo nuevo que voy a crear, nada te prepara para la próxima obra", comentó Arriaga.
"Mis novelas fueron las que me trajeron al cine. Todo lo que escribí de cuentos cortos y novelas fue antes de que apareciera cualquier película... hoy puedo decir que el cine ha retroalimentado mi carrera novelística", comentó.
"Sin embargo, las obras crecen como uno nunca se puede imaginar, no sé si mis novelas o libros hubiesen tenido el éxito que han tenido sin el cine pero sí puedo decir que antes del cine ya se habían traducido a otros idiomas, creo que el cine se ha convertido en una prolongación de mi trabajo literario", agregó Arriaga.
Sobre algunas críticas que afirman que sus obras son muy pesimistas Arriaga está convencido de que sus películas son todo lo contrario, que en ellas hay esperanza.
"Yo creo que hago 'feel good movies' porque si un 'feel good movie' se trata de que a la gente le va bien y le sigue yendo bien pues no es tan 'feel good movie', pero en las mías donde a la gente le va muy mal y aun así encuentra esperanza, ésa es una 'feel good movie'. No hay películas más 'feel good' que las mías", dijo entre risas.
Arriaga tiene en sus manos dos guiones de película "ya terminados". El próximo año comenzará a grabar un cortometraje relacionado con la Revolución Mexicana (2010 es el bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución en México) y va a terminar una novela.
Arriaga se encuentra entusiasmado por el momento que atraviesa el cine mexicano y está optimista de que puede seguir mejorando.
"Muchas películas mexicanas han tenido taquillas impresionantes y han ganado premios importantes. Hay que pensar en películas como 'Arráncame la vida', 'Bajo la sal' y 'Malos hábitos'. Otra manera de medir el éxito del cine mexicano es que en 1995 se hicieron siete películas en México y creo que este año se van hacer arriba de 50", explicó.
"Hoy el cine mexicano no solamente se está ganando premios sino que se está creando una industria en el país, lo que era impensable hace una década", agregó.
Arriaga también explico cómo la cacería, una de sus grandes pasiones, es fundamental en la creación de sus obras.
"Yo siempre he dicho que soy un cazador que escribe porque el cristal fundamental por el cual contemplo la condición humana esta empañado por la cacería, la cacería ha sido el profundo incentivo para descubrir la condición humana",
"Casi todos mis personajes en todo lo que he escrito se comportan como cazador. Entonces, sí, la cacería ha sido fundamental: me permite entender la línea entre la vida y la muerte, la crueldad y la belleza, es un acto atávico, es un acto que nos vincula con las cosas que tenemos adentro de nosotros", concluyó Arriaga.