MADRID (EFE).— Las selecciones de Portugal, de Cristiano Ronaldo, y la de Uruguay, del goleador Diego Forlán, alcanzaron ayer en la repesca el tren de acceso a Sudáfrica 2010, donde estarán reunidos los siete países que han levantado el codiciado trofeo.
Uruguay, el último clasificado al próximo Mundial, se deshizo de Costa Rica en la repesca, así como Portugal superó a Bosnia.
En la jornada de ayer también se clasificaron Eslovenia, que dejó a Rusia en la cuneta; Grecia, que pasó por encima de Ucrania; Argelia, que frustró una vez más las expectativas de Egipto, y Francia, cuyo pase lo logró en la prórroga con un gol ilegal a Irlanda.
Sudáfrica, como anfitrión, Costa de Marfil, Ghana, Nigeria, Camerún y Argelia, son los representantes africanos.
Por Asia están Australia, Japón, Corea del Norte y Corea del Sur.
Por la Confederación Norte, Centroamérica y el Caribe de Futbol (Concacaf): Estados Unidos, México y Honduras.
Por la Confederación Sudamericana (Conmebol): Brasil, Chile, Paraguay, Argentina y Uruguay.
Por Europa irán: Alemania, Dinamarca, Eslovaquia, España, Inglaterra, Italia, Holanda, Serbia, Suiza, Portugal, Grecia, Francia y Eslovenia y, por Oceanía lo hará Nueva Zelanda.
En suma, el próximo Mundial tendrá a los siete campeones de su historia: Alemania, Argentina, Brasil, Inglaterra, Italia, Francia y Uruguay.
También, el próximo campeonato podrá lucir a gran parte de sus estrellas después de que Portugal amarrase su boleto y Francia saliera airoso de la pesadilla que vivió en París ante la aguerrida República de Irlanda.
Uruguay, que en el partido de ida de su repesca se impuso a Costa Rica 1-0, con anotación del defensor Diego Lugano, ayer empató dramáticamente en Montevideo 1-1.
Sebastián Abreu puso la ventaja a los 69 minutos, pero Walter Centeno fijó el empate a los 73’ y devolvió el ambiente de sufrimiento al encuentro, una característica en la vida de los celestes.
Y FUE MANO...
Horas antes, una anotación ilegal, nacida de una jugada con la mano del barcelonista Thierry Henry y rematado por William Gallas, salvó a los galos del naufragio camino a Sudáfrica.
Los "blues" estuvieron contra las cuerdas desde que Robbie Keane, a la media hora, adelantó a los irlandeses, que neutralizaba la ventaja gala de la ida.
Fue la prórroga y ese tanto los que rescataron a Francia después de un tramo clasificatorio lleno de dudas. Con el agua al cuello.
Portugal fue más solvente. Superó la baja de Cristiano Ronaldo. Y selló su pase. Pudo perder en Lisboa, pero salió reforzado de Bosnia, donde ganó por 0-1 gracias al gol de Raúl Meireles en el teórico "infierno" de Zenica.
LOS RUSOS... NO
Eslovenia, por su parte, redondeó la hazaña y por segunda vez en su historia estará en la fase final de un Mundial.
Rusia fue incapaz de resguardar la ventaja del juego de ida, donde se impuso por 2-1, y no pudo enmendar la situación desde que Zlatko Dedic marcó para los locales al borde el intermedio.
Grecia completó la relación de participantes europeos. Un solitario gol del jugador del Panathinaikos, Dimitros Salpingidis, a la media hora del primer tiempo, le sirvió para vencer en Ucrania y clasificarse para el segundo Mundial de su historia 16 años después.
El bloque que dirige Otto Rehaggel selló su plaza para el Mundial tras una dura eliminatoria. Resuelta con el único gol en 180 minutos. Fue en Ucrania, en la vuelta, y por medio de Salpingidis, que en el minuto 31 rompió la muralla ucraniana y decidió (0-1) la suerte de una eliminatoria que quedó sellada a favor del cuadro heleno.
Finalmente, Argelia se ganó su derecho a regresar, 24 años después, a una Copa del Mundo tras superar a Egipto (1-0) en el encuentro de desempate disputado en Sudán.
Desde México 1986, el conjunto argelino no formaba parte del elenco que reúne a los mejores equipos del mundo. Una sequía demasiado prolongada para una nación con grandes posibilidades (33 millones de habitantes, el 70% de los cuales son menores de 30 años).
Egipto, campeona de África en las dos últimas ediciones, se queda en la orilla a pesar de disponer de una gran generación de futbolistas en un escaparate mundialista. Los faraones llevan dos décadas de ausencia, pero el gran partido del portero Fawzi Chaouchi y el gol de Antar Yahia a cinco minutos del final de la primera parte selló el destino.