Thierry Henry confesó, pero ya nadie podrá quitarle su boleto a Francia. (FOTO: [AP])
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PARÍS (EFE/AP).— La selección de Francia consiguió ayer su clasificación para la Copa del Mundo Sudáfrica 2010, en el último momento, gracias a un gol de William Gallas en la prórroga ante Irlanda (1-1), un tanto conseguido tras d que Thierry Henry se llevara el balón con la mano.

Los "bleus" tomaron el asiento del último tren para viajar al Mundial, una plaza que el equipo de Raymond Domenech no dio la sensación de merecer y que ganó gracias a un gol logrado de rebote en la ida en Dublín y al protestado gol de ayer en Saint-Denis.

La clasificación no ocultará la patética imagen mostrada por los galos, el divorcio consumado entre la grada y el seleccionador, y la falta de referentes de un equipo en el que nadie quiere tomar el liderazgo que el talentoso Zinedine Zidane dejó vacante.

La anotación de Gallas retrasará la renovación de la selección que viene reclamando el público, que pide la presencia de jugadores como Karim Benzema, infrautilizado por Domenech pese a que Francia necesitó durante buena parte del partido un tanto que le enfilara a Sudáfrica.

Los galos estuvieron muchos minutos contra las cuerdas, sonados por una voluntariosa Irlanda que llevó el peso del encuentro, el que marcó en el minuto 33 y que gozó de las mejores ocasiones.

Pero que se marchó con las manos vacías por culpa de un árbitro que no vio la clara mano de Henry en la jugada del gol de Gallas.

Con Irlanda arriba en el marcador por 1-0 y el partido en el tiempo extra, Francia tuvo un tiro libre y Henry tocó la pelota dos veces, impidiendo que la misma saliese del campo, luego la dominó antes de ceder a Gallas para que éste definiese con la cabeza.