Me siento muy contento y satisfecho porque sabíamos que jugar con Nueva Inglaterra era un partido difícil; también sabíamos que podíamos ganar y que no debíamos defraudar a la afición. Gracias a Dios se consiguió la victoria y vamos por la final.

Luego de llegar derrotados y  con el marcador en contra sacamos nuestra fuerza, y el equipo dio un gran partido. 

 Por ahí no falta quien diga que ‘es suerte’, pero en partidos como éstos no es tanto la suerte sino  el profesionalismo y la dedicación, ya que todos estuvimos enfocados en ganar.

Me tocó meter el segundo gol, fue un instante, debes de tener la cabeza fría y saber a dónde la vas a colocar, y así fue, no desaproveché la oportunidad. Y después... A celebrar, ¿por qué no con mi público? Y aproveché para irme a festejar con los aficionados en las gradas.

Para el siguiente partido estamos  más motivados por el resultado que obtuvimos, pero no nos debemos de confiar y debemos aprovechar que estamos como local y que el público está a nuestro favor.

El clima  también  ayudó, pero   el ambiente de un estadio lleno nos ayudó aún más y  es por eso que le pido al público que  vaya otra vez.

La clave contra Salt Lake es estar muy concentrados y correr los 90 minutos, así    que venga la final con quien sea, esos son los partidos que a mi me motivan.

Por otro lado el Tri ya tiene un nuevo uniforme, lo vi en fotos y me encantó; ojalá y se me dé tener uno puesto, pero uno no sabe, uno debe de trabajar muy fuerte y hacer bien las cosas. Coman frutas y verduras.