Hola amigos de la Ciudad Espacial, les saluda su amigo Luis Ángel Landín en mi primera columna en RUMBO. Cada viernes aquí voy a tener mi espacio para escribir sobre el Dynamo y otro temas relacionados con el futbol.
Quiero comenzar con el partido del domingo pasado contra el Galaxy. Fue muy especial para mí haber jugado contra esos jugadores (Landon Donovan y David Beckham), es algo muy padre que ya lo quisieran hacer miles de jugadores. Pero yo creo que estando dentro del campo somos 11 contra 11 y solo piensas en dar tu máximo esfuerzo, se te olvida quién está adentro del campo, solo piensas en cómo ganar.
Desafortunadamente no logramos el triunfo para toda la gente que llegó al estadio y nos apoyó en todo momento. Ver el estadio lleno y saludar a toda la gente que me esperó después del partido para un autógrafo o una foto me hizo sentir aún más responsabilidad y compromiso de hacer las cosas bien. Créanme, estoy trabajando fuerte para dar más, porque puedo dar más y a la vez quiero darme a mí mismo esa satisfacción de poder recuperar mi nivel y hacer cosas grandes aquí.
Me he dado cuenta de los comentarios que han hecho cronistas durante la transmisión de los partidos sobre mi peso y les digo que estoy consciente de que no estoy en mi mejor nivel físico, pero quiero que sepan que estoy trabajando para recuperarlo y lo voy a lograr. Puedo poner mil excusas pero no lo haré, voy a dedicarme a lo mío. No me siento mal en el terreno de juego pero sé que si mejoro físicamente voy a ser más veloz, potente y contundente. Mi meta es ayudar más a mi equipo y hacer las cosas que todos esperan de mí.
Regresando a los temas del equipo, ustedes vieron que una vez más recibimos una tarjeta roja y ya es algo que nos preocupa mucho. En esta ocasión fue mi compañero Brian Ching y les puedo decir que inmediatamente después del partido Ching se disculpó con el equipo, se me hizo algo muy profesional de su parte. No miré bien lo que pasó pero Ching lo único que buscaba era defender a Ricardo Clark, que la verdad estaba siendo fouleado constantemente. El entrenador Dominic Kinnear habló seriamente con todo el grupo sobre la disciplina y nos dejó muy claro que no se puede seguir con esto.
Este fin de semana viajamos a Los Ángeles para enfrentar a Chivas USA con la mentalidad de que todavía podemos quedar en el primer lugar de la Conferencia Oeste. No va a ser fácil pero si algo he aprendido desde que llegué a este equipo es que el Dynamo solamente piensa en ganar y el domingo no será la excepción ante Chivas USA.
Gracias y hasta la próxima.
Hola amigos de la Ciudad Espacial, les saluda su amigo Luis Ángel Landín en mi primera columna en RUMBO. Cada viernes aquí voy a tener mi espacio para escribir sobre el Dynamo y otro temas relacionados con el futbol.
Quiero comenzar con el partido del domingo pasado contra el Galaxy. Fue muy especial para mí haber jugado contra esos jugadores (Landon Donovan y David Beckham), es algo muy padre que ya lo quisieran hacer miles de jugadores. Pero yo creo que estando dentro del campo somos 11 contra 11 y solo piensas en dar tu máximo esfuerzo, se te olvida quién está adentro del campo, solo piensas en cómo ganar.
Desafortunadamente no logramos el triunfo para toda la gente que llegó al estadio y nos apoyó en todo momento. Ver el estadio lleno y saludar a toda la gente que me esperó después del partido para un autógrafo o una foto me hizo sentir aún más responsabilidad y compromiso de hacer las cosas bien. Créanme, estoy trabajando fuerte para dar más, porque puedo dar más y a la vez quiero darme a mí mismo esa satisfacción de poder recuperar mi nivel y hacer cosas grandes aquí.
Me he dado cuenta de los comentarios que han hecho cronistas durante la transmisión de los partidos sobre mi peso y les digo que estoy consciente de que no estoy en mi mejor nivel físico, pero quiero que sepan que estoy trabajando para recuperarlo y lo voy a lograr. Puedo poner mil excusas pero no lo haré, voy a dedicarme a lo mío. No me siento mal en el terreno de juego pero sé que si mejoro físicamente voy a ser más veloz, potente y contundente. Mi meta es ayudar más a mi equipo y hacer las cosas que todos esperan de mí.