El crucero Norröa fue utilizado durante la Cumbre sobre el Cambio Climático de Copenhague como barco-hotel para complementar la oferta. Foto EFE
1/1

La goleta ofrece también cenas románticas y un servicio de "siesta abordo", con el que en cualquier momento del día y sin estar alojado en ella, se puede descabezar un sueñecito ya sea en una tumbona al sol o en uno de sus cinco camarotes.

PARA TODOS LOS GUSTOS

Los "boatel" pueden encontrarse de todos los tamaños y para todos los gustos. Desde las grandes estructuras que por dimensión y diseño casi hacen olvidar que se está sobre una nave en el agua, hasta pequeñas embarcaciones que tras una vida navegando asumen un nuevo papel, ya sea guardando su disposición original o profundamente reformadas para ampliar los espacios.

Por ejemplo, el Amstel Botel de Amsterdam ofrece 175 habitaciones con los servicios propios de un hotel de tres estrellas, desde televisión por cable, a restaurante y bar. Pero también pueden encontrarse por todo el mundo pequeñas naves que se alquilan a familias o grupos como barcos-apartamentos amarrados a puerto.