Estée Lauder vende un broche rosado en forma del lazo de la campaña contra el cáncer de mama. (FOTO: Suministrada) Suministrada
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PITTSBURGH/AP — El país está inundado del color rosa por el mes de la concienciación sobre el cáncer de mama, y algunas mujeres están hartas de eso.

Aunque nadie está poniendo en duda la necesidad de combatir esa enfermedad potencialmente mortal, algunos intercesores por una cura al cáncer de pecho están comenzando a preguntar si una de las campañas altruistas más exitosas en la historia reciente está perdiendo su enfoque.

"El rosa me vuelve loca", comentó Cynthia Ryan, de 18 años de edad y sobreviviente a cáncer de mama, quien además es voluntaria para ayudar a otras mujeres que padecen la enfermedad. "Es el júbilo lo que no soporto", señaló.

Activistas han acuñado una nueva palabra: pinkwashing (tergiversación en rosa).

Dicen que es cuando una compañía u organización realiza una promoción en el marco de la concienciación sobre la enfermedad, pero al mismo tiempo vende y obtiene ganancias de productos con el tema rosa.

Algunos de los productos rosas han generado mucha discusión entre quienes abogan por los pacientes con cáncer de pecho.

¿Una pistola Smith & Wesson calibre nueve milímetros con empuñadura rosa? El fabricante dice que "una parte de las ganancias será donada a una fundación de concienciación sobre el cáncer de mama".

Se puede adquirir el "combo listón rosa" en el restaurante de comida rápida Jersey Mike's Subs, o el rizador de pestañas rosa colección Sephora. Un año hubo una cubeta rosa de Kentucky Fried Chicken.

El grupo Breast Cancer Action, con sede en San Francisco, encabeza la campaña para objetar los productos rosas, pero la directora ejecutiva Karuna Jaggar señaló que no están diciendo que todos esos productos son malos.

Dijo que no hay duda de que cuando iniciaron las campañas de listón rosa hace aproximadamente 20 años, aún había enorme necesidad de llamar la atención hacia la enfermedad.

"En un momento, el color rosa fue el medio", agregó Jaggar. "Ahora, casi se ha convertido en el fin en sí mismo. En sus formas más simples, el rosa se ha vuelto en una distracción. Colocas un listón rosa y la gente deja de hacer preguntas".

Activistas por una mayor investigación sobre el cáncer de pecho están de acuerdo en que el uso de un listón para promover concienciación evolucionó en etapas. Señalaron que en 1979 hubo listones amarillos por los rehenes estadounidenses en Irán; en 1990 activistas utilizaron listones para llamar la atención sobre los enfermos de sida; en 1991 se vio el primer uso grande de listones rosas, cuando la Fundación Susan G. Komen los repartió en la Carrera de la Ciudad de Nueva York para sobrevivientes de cáncer.

Y está claro que aún mueren demasiados seres queridos debido a la enfermedad, a pesar de los muchos avances en el diagnóstico y tratamiento. El Instituto Nacional del Cáncer calcula que aproximadamente 40.000 mujeres morirán por cáncer de mama este año en Estados Unidos, y se diagnosticarán 230.000 casos nuevos.

Pero Jaggar, de Breast Cancer Action, se pregunta si más concienciación es lo que se requiere para reducir esas cifras.

Y su grupo está ofendido por productos a los que considera potencialmente dañinos, como el perfume que Komen Foundation introdujo al mercado este año, "Promise Me". Jaggar dijo que el perfume contiene algunos ingredientes posiblemente tóxicos o peligrosos, y Breast Cancer Action pidió que Komen suspenda su venta.

Las agencias reguladoras federales no consideran que cantidades pequeñas de esos ingredientes sean una amenaza, y los asesores médicos y científicos de Komen no creen que haya ningún problema.

Leslie Aun, una vocera de Susan G. Komen for the Cure, con sede en Dallas, dijo que el grupo intercesor no se disculpa por la inundación de rosa.

"La investigación no es barata. Necesitamos recaudar dinero y no nos disculpamos por ello", señaló Aun.

Komen, fundada en 1982, ha contribuido con $685 millones a la investigación del cáncer y con $1,300 millones a programas comunitarios que ayudan con mamogramas, transporte y otras necesidades, afirmó Aun.