WASHINGTON, D.C.— Mientras la legislación de reforma financiera se mueve en el Capitolio, la Casa Blanca enfatizó ayer los beneficios que la nueva legislación traería a la población hispana. Entre ellos se destacaron cambios en regulaciones sobre remesas, supervisión federal de empresas de servicios financieros, mayor acceso a créditos, simplificación de procedimientos para conseguir créditos hipotecarios, entre otros cambios asociados a la creación de la Agencia para la Protección Financiera del Consumidor (CFPA), contemplada en el proyecto de reforma.
La propuesta fue aprobada por los dos comités a los que fue asignada en la Cámara de Representantes: Servicios Financieros junto a Energía y Comercio. Ahora se espera su voto en el pleno.
Consultado por La Opinión, Carlos Sánchez, vocero de la oficina de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, dijo que se prevé que el proyecto "sea considerado antes de Navidad como parte de la amplia reforma financiera". Las expectativas son que esto se realice durante la segunda semana de diciembre.
En cuanto a remesas, el proyecto incluye "adherir provisiones de apertura de información y protecciones a los consumidores que participan en la transferencia de remesas. Proveer una clara y acuciosa difusión de las tarifas y tasas de intercambio; asegurar que los consumidores tengan el derecho a cancelar las transferencias de remesas, resolver errores y recibir reembolsos".
La Casa Blanca destacó ayer elementos de la legislación que beneficiarán a la comunidad hispana, entre ellos "la medidas de protección al consumidor contra prácticas injustas, como cuotas escondidas en el envío de remesas; cumplimiento de leyes de equidad en los préstamos que protegen a los latinos contra prácticas discriminatorias y la capacidad de consolidar y simplificar los formularios hipotecarios repetitivos y a veces incongruentes del gobierno federal", entre otros elementos que regularían un mejor funcionamiento del sistema financiero.
"Queremos asegurar que exista mayor información para que la gente puede tomar sus decisiones y también limitar las prácticas que son injustas", dijo Diana Farrel a La Opinión, directora asistente del Consejo Económico Nacional.
El partido republicano ya ha manifestado su oposición a la propuesta. Fuentes ligadas a la coalición recalcaron a La Opinión que la iniciativa "será peor para las minorías porque causará una pérdida de empleos durante esta temporada tan difícil. Las pequeñas empresas están en contra de la propuesta y sabemos que muchas de ellas emplean a las minorías (especialmente a los hispanos). Los demócratas han nombrado varios beneficios pero con una tasa de desempleo de casi 13%, los hispanos prefieren una propuesta que proteja sus empleos en vez de eliminarlos".
Por otra parte, consultada por la críticas, Farrel comentó que "existe una retórica falsa y estamos extremadamente preocupados. Hay desinformación. Están argumentando que estamos limitando las opciones de la gente, agregando regulaciones innecesarias. Lo que estamos haciendo es poner reglas claras que todos cumplan y que igualen el campo para todos", dijo. Durante el 2008 se enviaron remesas por más de 48 mil millones a países de América Latina y el Caribe. A su vez, 40% de las familias latinas tienen préstamos hipotecarios y otras deudas garantizadas por su propiedad residencial, como líneas de crédito sobre el patrimonio inmobiliario, alcanzando una deuda promedio de aproximadamente $113,000.
Por otra parte, se calcula que un 48% de las familias latinas tienen saldos de tarjeta de crédito de un mes a otro, con un saldo promedio de cerca de 2 mil dólares.