Andy Barker con niños del centro educativo Soto. Aurelia Ventura/La Opinión
1/1

Bertha Reynaga, rectora del preescolar, aseguró que los maestros se sentían afortunados con la donación ya que la escuela no podía comprar nuevos libros con su presupuesto anual tan limitado.

Al concluir la lectura los menores fueron sorprendidos con un colorido pastel decorado con el rostro de Dr. Seuss.