El Tuna Tartar es un platillo fresco hecho a base de aguacate y salsa de lima y soja, ideal para el verano. (Foto: EFE)
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Miami (EFE).- Estos meses alborotados del verano nos traen el gusto -o la predilección- de platos que mandan en los restaurantes por su frescura y delicioso sabor, que reinan en los menús por sus espléndidas posibilidades culinarias.

Frente a la solemnidad del invierno y su sonata de pucheros humeantes y salsas, el caprichoso verano tiene sus clásicos, es decir, sus platos predilectos.

Lo suyo es más una cierta frescura primitiva y refinada, intensa, expresión del plato que seduce con aromas y sabores que en otra estación del año tal vez nos extrañarían.

En verano, el fenómeno estético-gastronómico adquiere un aire ligero, ajeno a la lección magistral, mientras los chefs apuestan por elaboraciones más simples para convencer (que siempre es más que vencer) a los clientes.

De ahí la propensión al gusto por los pescados y las ensaladas imaginativas. Del mar, el atún es sin duda el "primus inter pares" de los menús, el bocado que encuentra más eco estos meses movedizos en las mesas estadounidenses.

Los maestros del cucharón lo prefieren por su textura única y abanico de posibilidad culinarias: ya sea en ceviche, tartar, en ensalada, al horno, a la plancha, etcétera, en atún es una auténtica delicia marinera.

En Miami, con el mar de fondo, numerosos locales lo privilegian en sus cartas con elaboraciones que apelan al mestizaje imaginativo de sabores.

Entre los establecimientos que invitan a degustar el atún en forma de tartar (crudo) figuran el prestigioso Michy's (con soja, jengibre, chalota y chile), BLT Steak ( a base de aguacate y salsa de lima y soja) o Michael's (con huevo de codorniz, aceitunas kalamata, chalota, albahaca y tomate).

Abierto hace un mes escaso, el restaurante del hotel Bancroft en South Beach, de traza art deco, recién restaurado, nos propone el lomo de atún sellado a la plancha, poco hecho, acompañado de remolacha asada y una vinagreta de ajo y soja.