La emoción de la cena de Acción de Gracias cuaja, sobre todo, en la cocina del pavo, a cuyo relleno los hispanos aportan la ayuda de apetitosas variantes: desde el picadillo con carne de puerco, judías, yuca y tocino hasta ingredientes como ciruelas, aceitunas y huevo.(FOTO: Archivo/EFE)
1/1

Otra cota gastronómica de la cena de Acción de Gracias que cuenta con fervorosos partidarios es el pavochón, un invento boricua que podría definirse como pavo con sabor a lechón asado.

En el restaurante Old San Juan de Miami adoban el pavo como si de un lechón se tratase hasta conseguir ese milagro de transustanciación que nos hace creer que estamos degustando jugosas tajadas de cerdo asado.

Se acompaña de la imprescindible guarnición de arroz con gandules y un relleno de mofongo (patacones o tostones) de plátano verde frito.

Así que coman con pausa, remojen de cuando en cuando en la salsa del pavo y recuerden que la cena de Acción de Gracias es también la reivindicación de los pequeños y necesarios placeres de la buena mesa.