Reproducción del rascacielos, obra de Jean Nouvel, que albergará el MoMA.
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La venta de ese solar permitió al MoMA aumentar su apoyo económico al programa de exposiciones y ampliar el espacio para la colección permanente, que incluye “Las señoritas de Aviñón” de Pablo Picasso, entre muchas otras obras de arte.

La anterior reforma del espacio del emblemático museo neoyorquino fue en 2004 y la realizó el japonés Yoshio Taniguchi.

La torre se convertirá en uno de los elementos más característicos del conocido “skyline” de Nueva York y tendrá la ventaja de llevar su nombre ligado al del célebre MoMA, ya que tres de sus plantas, de la segunda a la quinta, estarán fusionadas con el museo.

El último de los pisos se caracterizará por su espacio limitado, ya que el ascensor y su maquinaria ocupará buena parte de un apartamento que el propio Nouvel ha comparado con la última parte de la parisina Torre Eiffel.

Este es uno de los tres proyectos que el arquitecto francés ha diseñado para Nueva York, aunque el primero de envergadura, presentado en 1997 y que era un hotel en el East River, al este de la ciudad, jamás llegó a edificarse.

Los otros proyectos del arquitecto francés en esta ciudad son dos bloques de apartamentos, uno en el barrio del Soho y otro en la calle 11, a orillas del río Hudson.

Este último cuenta con la peculiaridad de tener unas 1,600 ventanas, todas de diferentes dimensiones, para reflejar las aguas del río y la luz de los atardeceres que se divisan desde el oeste de la ciudad.