El presidente Obama dialoga con un grupo de periodistas hispanos en el salón Roosevelt de la Casa Blanca. . Suministrada/La Casa Blanca
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Obama declinó referirse al posible despliegue de contratistas privados de seguridad a México e insistió en que Estados Unidos brinda cooperación en el manejo de los narcotraficantes a diversos países, ya que es parte de los intereses de seguridad nacional.

"Pero cualquier cosa que hacemos está relacionada con nuestra capacidad técnica. Le compete a México, hacer cumplir sus leyes en sus fronteras", insistió.

Por otra parte, el mandatario dio un "no" rotundo al ser cuestionado sobre la salida de su procurador general, Eric Holder, por su supuesto desconocimiento de una operación del calibre de "Rápido y Furioso, que permitió el trasiego ilegal de más de 2 mil armas a México.

En cuanto a inmigración, el presidente enfatizó que programas como Comunidades Seguras (S-Comm) están siendo evaluados constantemente. La semana pasada el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) reforzó su carácter obligatorio a nivel nacional. Con esto, la información sobre huellas digitales de personas detenidas será compartida con la agencia en todo el país en 2013, en busca de los indocumentados detenidos.

"ICE ha implementado más dirección a los agentes en el campo, respecto a cuáles son las prioridades. Eso no significa que esto se haya concretado en su totalidad en el nivel operacional. Todavía puede haber situaciones en que se esté deportando a personas que estén acusadas de conducir bajo la influencia del alcohol o tengan violaciones menores de tráfico. Pero en general la dirección a la que nos estamos moviendo es que hay que priorizar los crímenes más serios", explicó a La Opinión.

"Mientras más atención se ponga en este enfoque, más efectivo será el programa. El desafío acá es que es una agencia grande, con muchos agentes a lo largo del país. Pienso que ICE está enfocado en cambiar la cultura para enfocarse en estas nuevas prioridades", aseguró.