Rodrigo Medina, mandatario de Nuevo León, México, explica los pormenores del arresto en Monterrey. EFE
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MÉXICO, D.F.— Son muy jóvenes e integrantes de "Los Zetas", dijeron las autoridades. Solo uno de los cinco presuntos sicarios que quemaron vivas a 52 personas en el Casino Royale de la norteña ciudad de Monterrey supera los 30 años. El resto tiene entre los 18 y los 28.

Son confesos. Hay fotos, videos, huellas dactilares que los implican en el crimen de 42 mujeres y 10 hombres que se encontraban en el local a mitad de la tarde del pasado jueves, cuando fueron sorprendidos por los criminales que rociaron al interior garrafas de gasolina, las mismas que cargaron en un expendio de combustible cercano, según reveló un video.

"Tenemos pruebas científicas de que esas personas participaron", dijo el gobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina, al dar a conocer las imágenes de los inculpados grabados en una gasolinería, minutos previos a la masacre.

Este martes serán presentados ante la prensa.

"Algunos son autores intelectuales, materiales, otros son conductores de los vehículos. Además estamos investigando a otras personas, pueden ser nueve los que participaron", detalló.

Una huella dactilar encontrada en un coche abandonado por los sospechosos los delató. Esa huella llevó a un paradero y a otro y al resto. Fueron aprehendidos. Todos con antecedentes penales: homicidios, robos, secuestros.

Luis Carlos Carrasco Espinosa, 25 años, soltero, originario de Chihuahua; Javier Alonso Martínez Morales, "El Javo", de 37 años, de Monterrey; y otros que se desconoce su lugar de nacimiento Jonathan Jahir Reyna Gutiérrez, de 18 años; Juan Ángel Leal Flores, de 20, y Julio Tadeo Berrones, "El Julio Rayas", de 28.

La hipótesis principal de la procuraduría de justicia estatal es que el atentado estaba "dirigido al casino y no a la población", aunque las consecuencias reflejen lo contrario, tal y como reveló la identificación de las víctimas mortales: todas civiles. También los 10 heridos.

Con todo el adelanto de sus investigaciones, el joven gobernador de Nuevo León, se niega a dejar el cargo como lo exigieron habitantes de Monterrey en sendas protestas de repudio a la situación, de conmiseración a los carbonizados y sus familias, de hartazgo frente a la inseguridad que priva a la tercera ciudad del país.

Desde su fractura con el cartel del Golfo, "Los Zetas" pelean territorios fronterizos a sus antiguos patrones para quienes trabajaron como gatilleros desde su formación como grupo criminal en los años 90, cuando dejaron al grupo élite del Ejército GAFE para ponerse al servicio del hoy recluso narcotraficante Osiel Cárdenas.

"Los Zetas" habrían extorsionado a la casa de apuestas, de acuerdo con las primeras declaraciones del apoderado legal del casino; aunque el negocio también ha sido cuestionado por presuntas irregularidades en su operación e incluso se le investiga por posibles vínculos con el lavado de dinero.

Raúl Rocha Cantú, accionista mayoritario del Casino Royale relacionado con un exalcalde Monterrey, aún no se ha presentado a declarar, aunque ayer su abogado afirmó en entrevista radiofónica que no tiene en su despacho ninguna orden de presentación de su cliente.

Analistas en el tema de seguridad lamentaron que los resultados en el sistema de justicia estén relacionados con la presión social y mediática y pidieron pruebas de que los presuntos culpables de la masacre en Monterrey que serán presentados no sean "fabricados" para calmar a la opinión pública

"La presentación de los posibles autores materiales no será completa si no se presenta también a los intelectuales, con verdaderas pruebas de que fueron ‘Los Zetas’ o quien sea, pero que no sean chivos expiatorios", consideró José Antonio Sánchez, presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal.

"También debe haber castigo, presentaciones de responsables políticos, funcionarios cómplices de este desastre que nos pone ante los ojos del mundo como un país bárbaro y terrorista".

María Eugenia Suárez, investigadora del Instituto para la Seguridad y la Democracia, lamentó que la impunidad de los delitos en el país —que alcanza el 98%— genere una "total" desconfianza en la manera en que tiene éxito el otro 2%.

"Se queda la impresión de que esos resultados son por un trabajo de inteligencia, de investigación profesional, sistemática, integral, ni coordinación entre las instituciones de seguridad, sino que súbitamente controlan a los criminales y eso sorprende mucho", dijo.

"El otro paso que resta es que se llegue finalmente a una sentencia; muchos casos se quedan parados por años y tampoco queremos eso".

‘La presentación de los posibles autores materiales no será completa si no se presenta también a los intelectuales, con verdaderas pruebas de que fueron ‘Los Zetas’ o quien sea, pero que no sean chivos expiatorios’.

José Antonio Sánchez

Presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal