Shapiro agregó que la mujer desconocía que Strauss-Kahn era el director-gerente del FMI.


"Ella desconocía quién era este hombre hasta un día o dos después de que ocurrió esto", aseguró Shapiro. "Ella no tenía idea de quién era este hombre".


La guineana de 32 años dijo a las autoridades que pensó que la habitación estaba vacía, por lo que procedió a hacer la limpieza. Sin embargo, Strauss-Kahn salió desnudo del baño, la persiguió por un pasillo, la llevó a una alcoba y la arrastró hacia el cuarto de baño, según la policía.


Strauss-Kahn supuestamente le sujetó los senos, trató de bajarle las pantimedias, le tocó el pubis y la obligó a practicarle sexo oral, de acuerdo con una querella ante la corte. La mujer se liberó, escapó de la habitación y dijo al personal del hotel lo que había ocurrido. Fue atendida en un hospital por lesiones menores.


Otras acusaciones de conducta sexual indebida por parte de Strauss-Kahn han comenzado a circular desde su arresto.


Una persona cercana a una empleada del FMI que tuvo una relación fugaz con Strauss-Kahn dijo el martes que esa mujer advirtió a la organización sobre el comportamiento del director-gerente hacia las mujeres, mediante una carta enviada hace tres años.


La mujer, identificada como la economista húngara Piroska Nagy, expresó "dudas sobre si Dominique Strauss-Kahn estaba en condiciones de dirigir una organización internacional", de acuerdo con la fuente, que conoce el contenido de la carta pero se negó a ser identificada, ante la índole delicada del asunto.


Nagy, quien había trabajado durante décadas en el FMI, abandonó la organización después de la relación con Strauss-Kahn, en el 2008.