El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pronuncia el discurso sobre la reforma de la ley de inmigración en la Universidad Americana, en Washington. EFE
1/1
WASHINGTON, D.C.- Recalcando un nuevo sentido de urgencia para aprobar una reforma migratoria, el Presidente Barack Obama, enfatizó hoy que concretar esto, es “un imperativo moral”. Un mensaje que llega un poco tarde para algunos, que ven este año con pesimismo al hablar de grandes avances.

Cerca de las 11:15am, Obama entró a la escuela de estudios internacionales de la American University. Alrededor de 250 personas esperaban con ansias sus palabras. Entre ellos, importantes líderes religiosos conservadores, el ex secretario de comercio de la Administración Bush, Carlos Gutiérrez, el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, junto a congresistas del Caucus Hispano, entre otros.

“Me he reunido con líderes de las comunidades religiosas, algunos liberales y conservadores, que comparten un sentido de urgencia; que entienden que arreglar nuestro sistema migratorio quebrado no es sólo un tema político, ni económico, sino un imperativo moral”, enfatizó el mandatario.

“Hemos realizado progresos. Estoy listo para avanzar; la mayoría de los demócratas están listos para avanzar y yo creo que la mayoría de los estadounidenses están listos para avanzar”, agregó.

En su alocución, que tuvo una duración cercana a los 30 minutos, el Presidente no desilusionó a los que admiran su capacidad de oratoria. No sólo cuando habló del valor de los inmigrantes en la sociedad y la economía, sino cuando usó la estatua de la libertad como un símbolo que une a estadounidenses y extranjeros presentes en el país.

No obstante, de acuerdo a la opinión de líderes de organizaciones civiles, las palabras de Obama y el momento en que se dan, llegan un poco tarde, en el contexto de los esfuerzos para mover una reforma migratoria en el Congreso.

“A algunos de nosotros nos hubiera gustado, que hubiera dado el discurso hace dos o tres meses, en lugar de ahora. En este punto, todo indica que la reforma migratoria no tiene una buena oportunidad hasta después de las elecciones”, aseguró Frank Sharry, director ejecutivo de Americas Voice.

Y es que el panorama político parece estar más complicado que nunca, o al menos así lo refleja la retórica entre ambos partidos. De hecho, mientras el Presidente resaltó la necesidad de contar con apoyo republicano, las respuestas de actores clave en el debate no fueron positivas.

“Obama y los congresistas demócratas han tomado la decisión estratégica de poner inmigración en un segundo plano y ahora claman que no pueden proponer una legislación sin un republicano. Es tiempo de que terminen con las farsas. Columnas de opinión, borradores y discursos ya no son suficientes”, dijo el tercer republicano en el Senado, John Cornyn (R-TX).

Una visión similar salió de las oficinas de actores clave en la Cámara Alta, como Lindsey Graham (R-SC) y John MCCain (R-AZ). “No existe apetito en ningún lado del pasillo por este tema ahora. El senador Graham cree que hay 80 votos para un proyecto de ley sobre seguridad fronteriza este año y que ahí deberíamos enfocar nuestros esfuerzos”, aseguró Kevin Bishop, vocero del legislador. La vocera de McCain, Brooke Buchanan, dijo: “Una vez más, las declaraciones del Presidente carecen de puntos específicos y propuestas. En cambio, la alocución estuvo llena de retórica política culpando a los republicanos por lo que realmente es, una falta de voluntad de parte de su Administración y los líderes demócratas en el Congreso”.

La falta de detalles y límites de tiempo en la arenga, fue un punto que también incomodó a grupos pro inmigrantes. “En estos discursos es importante dar fechas claves. Cuándo comienza, qué mes y eso faltó”, comentó Angélica Salas, directora ejecutiva de Chirla.

En tanto, mientras los representantes de las organizaciones que apoyan la reforma tienen opiniones divididas frente a qué estrategia seguir -si empujar una propuesta sólo demócratas o impulsar el Dream Act este año-, la mayoría coincide en lo que esperan del Presidente y en que éste es un primer paso.

“Espero que realice llamadas y reuniones públicas con líderes en el Capitolio, que demande un examen en temas que aún no están resueltos, porque todo lo que se tiene ahora es un borrador general”, explicó Angela Kelley, analista del Centro para el Progreso Americano.

“En este momento estoy contento. Hay mucho trabajo por delante y muchas cosas que nosotros podemos hacer y que el presidente puede hacer”, dijo Ali Noorani. director ejecutivo de National Inmigration Forum.

“Espero que el Departamento de Justicia interponga una demanda contra el estado de Arizona”, agregó. Una aspiración compartida por muchos, mientras las apuestas indican que Justicia podría formular el anuncio la próxima semana, aprovechando el impulso dado por Obama ayer.