Una desempleada busca en el tablero de ofertas de trabajo, en la oficina del Departamento de Empleo de Nueva York, un puesto vacante. Hay unos 15 millones de desocupados en el país. AP
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Si existiera una pirámide del desempleo, Rosalba Hernández (nombre ficticio) de seguro se encontraría en el escalón más bajo.

Después de casi dos años sin trabajo, el subsidio estatal (UI) se agotó para ella y no encontró colocación. Últimamente recurrió a la asistencia pública y los cupones de alimentos, pero incluso estos últimos los perdió.

"Me dijeron que si no tenía hijos o no era mayor de edad, no reunía los requisitos para recibir más ayuda. Los que estamos solteros pagamos más impuestos y no tenemos las mismas garantías", comentó.

Durante el año que recibió ayuda al desempleo se dedicó a estudiar cosmetología, pero según explicó ese oficio no le ha abierto las puertas de un trabajo.

Javier Moreno, de 48 años, de oficio joyero y cuatro meses sin trabajo, también pertenece a las filas de los desempleados crónicos. El alza del precio del oro, dijo, ha impactado negativamente el negocio de las joyerías, por lo que sus perspectivas de volver a emplearse son remotas.

"Antes, en la sección de clasificados de La Opinión, salía casi una hoja completa de anuncios buscando trabajadores de joyería", explicó. Pero eso fue hace 12 años. Ahora, agregó, con suerte aparece un aviso ofreciendo una plaza. Para sobrevir, confesó, sus amigos y sus hermanos le echan una mano.

Un análisis reciente del Economic Policy Institute (EPI), un centro de investigaciones en Washington, D.C., afirma que el tiempo promedio de desempleo de un trabajador estadounidense es de casi cinco meses, más que en ninguna otra época desde que la Oficina de Estadísticas del Departamento de Trabajo empezó a medir ese valor en 1967.

En febrero la media fue 19.4 semanas, más del doble que las 8.4 semanas de desempleo registradas al inicio de la recesión en diciembre de 2007.