Palas mecánicas apilan montañas de nieve frente al Capitolio AP
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"Vi en las noticias del jueves por la noche que otra tormenta está en camino, así que como buenos masoquistas, subimos a un avión y vinimos", bromeó Annie Burroughs.

El simple hecho de llegar al aeropuerto fue todo un reto para otros. Chris Vaughan de Washington logró reprogramar un vuelo para Park City, Utah, que fue cancelado el viernes, pero el conductor del vehículo que lo llevaría a la terminal aérea llamó para informarle que la empresa había cancelado todos los viajes.Una compañía de taxis le cobraba 100 dólares por llevarlo al aeropuerto y otra le cobraba 50 por un viaje que normalmente cuesta menos de 20 dólares."Estoy harto de la ciudad, de la vida de nieve urbana. Ya no quiero ser parte de ella", dijo Vaughan, quien llegó al aeropuerto con las botas de esquiar sobre sus hombros.Las demoras en el Aeropuerto Internacional Thurgood Marshall de Baltimore-Washington siguieron siendo un problema, al igual que en el Aeropuerto Internacional Dulles.