ENTREVISTA
WASHINGTON, D.C.— "Estas situaciones siempre están abiertas a reevaluación, tú estudias una estrategia", dijo la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, en una entrevista con La Opinión, al ser consultada sobre la posibilidad de que reconsidere mover la reforma migratoria primero en el cuerpo legislativo que dirige, considerando los retrasos experimentados en el Senado.
"Lo que queremos hacer es completar el trabajo", dijo, tras enfatizar la importancia de esta legislación. "La semana pasada hablé con el Presidente sobre este tema y él me reiteró su compromiso de trabajar en ambas cámaras para tener una legislación que pueda ser aprobada".
La presidenta de la Cámara Baja ha sido cuestionada debido al criterio de esperar que el Senado se mueva primero en este tema. Una postura que varias fuentes ven como una estrategia para proteger a los miembros más débiles del Partido Demócrata en las elecciones legislativas, no forzándolos a tomar votos polémicos.
Al ser cuestionada respecto a si el proyecto de ley era un tema "obligatorio" en su agenda 2010, Pelosi respondió: "Tengo la esperanza de pasar la reforma migratoria este año".
En cuanto a la posibilidad de tener los votos necesarios para aprobar la legislación, en el caso de que una propuesta llegue al pleno, respondió que cree "que tendremos los votos. El Caucus hispano ha tomado el liderazgo. Pienso que ellos se sienten bastante confiados en relación a los números y si ellos lo ven así, entonces yo también", dijo.
Respecto a la persistencia de redadas, que continúan separando a familias, Pelosi declaró que no cree "que debamos esperar un día más para detener una política así. No podemos esperar la reforma migratoria para que esto ocurra".
"Cuando yo me he quejado al respecto, la respuesta ha sido que no está pasando tan seguido… mientras pase a sólo una persona, tenemos un problema. Tiene que existir una manera más razonable de hacer cumplir la ley. Un procedimiento razonable", comentó.
La presidenta de la Cámara de Representantes ha enfrentado un período difícil, luego de que el Senado perdiera la súper mayoría, lo que ha limitado seriamente la libertad de acción de este cuerpo legislativo. Esto ha obligado a la Cámara Baja a considerar diversas fórmulas alternativas para sacar adelante el proyecto sanitario final y ha generado una serie de conversaciones respecto a qué áreas van a permanecer en esta etapa.
Una de las mayores preocupaciones de algunos legisladores, de acuerdo con fuentes al interior del Congreso, es cómo mantener las provisiones de la Cámara Baja que permitirían que familias de escasos recursos y clase media compren seguro médico con ayuda; ya que los proyectos difieren en esto.
"Hay diferencias sustantivas entre ambos proyectos que queremos tratar, relacionadas con la accesibilidad. No podemos sostener el sistema actual. Nadie lo puede costear, nuestra economía no lo puede costear. En la cámara no podemos apoyar un proyecto a menos que esto cambie", aseguró.
"Estamos luchando para los subsidios de la clase media, en el marco de cualquier proceso que sea seleccionado finalmente. Queremos que todos tengan acceso a salud y una de las formas de alcanzar eso, es dar subsidios a personas que están bajo un cierto nivel de ingreso. Eso necesita prevalecer, absolutamente", agregó Pelosi.
En cuanto a trabajos, la Cámara de Representantes aprobó en diciembre un proyecto de 154 mil millones de dólares, mientras en el Senado se espera que el líder de la Mayoría, Harry Reid, introduzca una serie de propuestas hoy.
Al respecto, Pelosi insistió en que "esperamos que cualquier proyecto que presente el Senado tenga similitudes con nuestro plan. Creo que seremos capaces de encontrar puntos de encuentro común para aprobar la legislación", comentó. Además enfatizó la necesidad de extender nuevamente los beneficios de desempleo y COBRA.
El miércoles pasado, la presidenta de la Cámara Baja participó en la reunión bipartidista convocada por Barack Obama, para discutir avances en el área de empleo.
En la oportunidad Pelosi cuestionó algunas de las propuestas de la Casa Blanca relacionadas con la generación de empleo para pequeñas empresas, específicamente la que se refiere a dar 5000 dólares en créditos a pequeñas empresas por la adhesión de nuevos empleados.
Al respecto, especificó con La Opinión que "quiere estar segura de que cada decisión que tomemos para crear empleo, se haga de la manera más rápida posible y por eso mi pregunta es… realmente pensamos que esto marcará la diferencia para pequeños negocios, o es mejor usar ese dinero para darles directamente más crédito. Por lo tanto, la verdad es que estaba buscando respuestas a estas preguntas. Cómo funcionaría esto, cuán rápido", dijo.
Asimismo, comentó que durante el encuentro se evaluó cómo facilitar la extensión de créditos de los bancos, dándoles una mayor flexibilidad en el otorgamiento de préstamos.