Sonia Sotomayor recibe felicitaciones al conocerse su confirmación en la Corte Federal de Nueva York. (FOTO: AP/New York Law Journal, Rick Kopstein)
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WASHINGTON, D.C.— El nombre de la puertorriqueña Sonia Sotomayor se alzó con fuerza en el Senado, a pesar de que la votación final para confirmarla como juez de la Corte Suprema, no contó con apoyo bipartidista sólido. Y es que por sobre los 68 “Aye” y 31 “No” que se dieron ayer en la Cámara Alta, hubo una sola palabra que prevaleció ante todas las demás: “historia”.

Es un hecho, la primera hispana llegó al tribunal más importante del país.


Se escuchaba en los discursos del pleno del Senado, se oía en los pasillos y en las salas de prensa del Capitolio: “hoy se hace historia”, al votar la confirmación de la juez Sotomayor para la Corte Suprema, nominada por el primer presidente afroamericano.

Cerca de las 2 de la tarde se iniciaron los últimos cien metros antes del momento decisivo. Poco a poco, el pleno del Senado comenzó a llenarse de personas.

Primero llegaron los usuales turistas que visitan el edificio. Luego, arribó el público integrado por representantes de diversas organizaciones de derechos civiles , estudiantes universitarios de escuelas de leyes, entre otros.
 
Cuatro senadores ocuparon los minutos finales en el pleno: los integrantes del Comité Judicial Jeff Sessions (R) y Patrick Leahy (D), además de los líderes de la minoría y mayoría en la Cámara Alta, Mitch McConnell (R) y Harry Reid (D).

Presidiendo la sesión se encontraba Al Franken, quien apenas se incorporó al Senado hace algunas semanas, luego de que se resolviera la disputa por su elección en el estado de Minnesota. El mismo que durante las audiencias de confirmación le preguntara a Sotomayor por el capítulo del programa de televisión Perry Mason donde el fiscal excepcionalmente ganaba un caso.