El pasado 24 de junio Daniel Guadrón se graduó de la secundaria Trenton Central, de New Jersey. [Fotos: AP]
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Sklar había logrado que reabriesen el caso de la familia y dispusiesen la liberación de Daniel.

Cuando fue a Trenton Central High al día siguiente, su nombre resonaba por todos lados. Sus compañeros aplaudieron y sus profesores lo abrazaron. "Me sentí un roquero famoso", comentó Daniel entre risas.

La alegría duró poco, pues se enteró de que durante su ausencia había acumulado muchos ceros en sus calificaciones. Ello afectaría su puntaje final y sus posibilidades de conseguir becas para la universidad.

Para empeorar su situación, la universidad que tenía en mente, el New Jersey Institute of Technology (NJIT), le informó que no podía ofrecerle becas porque no era residente permanente.

Y el Mercer County Community College le dijo que tendría que pagar la matrícula completa, 3,824 dólares por semestre, si no conseguía la residencia.

Esa cifra le parecía inalcanzable. Pero su hermana Sara le dijo que no perdiese la esperanza, que siempre hay soluciones.

ESPERANZADOR

El arresto cambió a Daniel. Todos lo podían ver. Sara dice que ahora es más considerado. Otros se maravillan de que no haya perdido el entusiasmo.

Daniel se puso al día en poco tiempo en la escuela y sacó las mejores calificaciones posibles en todas las materias, A. Conformó un grupo de baile con amigos. Comenzó a entrenarse para correr un maratón. Con la ayuda de Méndez, consiguió tres becas pequeñas, que cubren la mitad de su matrícula en Mercer. Espera tener la residencia para el año que viene y poder ir al NJIT.