El pasado 24 de junio Daniel Guadrón se graduó de la secundaria Trenton Central, de New Jersey. [Fotos: AP]
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Daniel contaba que pasó sus primeros años en la casa de sus abuelos, que criaban pollos y cultivaban verduras y flores. Soñaba con ser ingeniero.

En Trenton se corrió la voz de que había sido arrestado.

En su escuela, la profesora de inglés para extranjeros Iseult Leger sollozaba pensando en el chico que la había cautivado desde que llegó.

La consejera Miriam Méndez se sintió perdida. En sus 23 años como profesora y consejera, pocas veces había tropezado con alguien que mereciese tanto una buena educación y una vida feliz. ¿Qué sería ahora de la vida de un estudiante llamado a graduarse como uno de los mejores de su generación?

En el edificio que limpiaba Daniel, el abogado Robert Lytle se estremeció al pensar que el "Profesor" estaba entre rejas. ¿Cómo podía pasarle eso a un chico con tanta personalidad y tan prometedor?

De hecho, pasa a cada rato, según abogados especializados en temas de inmigración. Abundan los casos de chicos que son detenidos porque sus padres los trajeron ilegalmente al país. La Asociación de Abogados de Inmigración dice que es común que adolescentes sean enviados a países y culturas que no conocen.

El ICE se defiende diciendo que los culpables de estas situaciones son los padres.

"Los padres tomaron esa decisión cuando él era un niño, no el Departamento de Seguridad Interior", afirmó la portavoz del ICE Pat Reilly.

El abogado de los Guadrón, Keith Sklar, estaba enfurecido. ¿Cómo puede ser que detengan a un estudiante a punto de graduarse?