SEATTLE, Washington.— Agentes federales hicieron una redada de presuntos narcotraficantes que distribuían metanfetamina y cocaína de México hacia el estado de Washington y que portaban armas de gran calibre.

Los agentes encontraron una pistola Desert Eagle de calibre .50, rifles de asalto del tipo AK-47, y otras 14 armas exhibidas a los periodistas el jueves, entre 23 armas de fuego confiscadas en el Operativo Arctic Chill (frío ártico), en el curso del cual fueron realizados 35 allanamientos en dos semanas. También confiscaron 19 libras de metanfetaminas, un cuarto de libra de cocaína, 22 vehículos y unos $ 60 mil en dinero en efectivo. En total, 31 personas fueron detenidas.

Arnold R. Moorin, agente especial a cargo de la oficina en Seattle de la agencia antidrogas DEA, dijo que la banda era dirigida por un cartel en Jalisco, México.

"La cifra de armas carece de precedentes" en allanamientos efectuados para arrestar a narcotraficantes en el noroeste del Pacífico, dijo Jeffrey C. Sullivan, fiscal de la región.

Los enfrentamientos entre carteles rivales del narcotráfico mexicano "se han diseminado de alguna manera hacia comunidades (estadounidenses) en la frontera", dijo.

Además de las 31 personas arrestadas, una cifra no revelada fueron detenidas por presuntas violaciones a la ley de inmigración, dijo Leigh Winchell, de la agencia de inmigraciòn y aduanas ICE.

El jefe de la banda fue identificado como Martín Oseguera Chávez. También fueron arrestados su esposa, dos de sus hijas, el esposo de una de las hijas, y el ex esposo de la otra, además de la cuñada de Oseguera Chávez. Oseguera Chávez es un ciudadano mexicano que habría vivido en Estados Unidos durante más de doce años, dijo Michael Craig Nance, su abogado.