Alberto Angulo es uno de los profesores que se han quedado sin trabajo, pero persiste en mantenerse en el área de la educación. [Foto: J. Emilio Flores/La Opinión]
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"Esto es una decepción drástica", comentó quien ahora no podrá completar su credencial como maestro, para lo que le faltaba un año de estudios.

Las normas permiten que una persona sin credencial obtenga el puesto como maestro si se compromete a estudiar para obtener el permiso completo de docencia durante los dos primeros años de trabajo. Para los despedidos que estaban en proceso de conseguir sus credenciales resulta el pez que se muerde la cola.

De momento, lo primero que ha hecho Eric ha sido solicitar el pago del seguro por el desempleo, pero no todos siguen el mismo camino. También hay quien se resigna a creer que no le vaya a volver a salir trabajo como maestro.

Herbert Hernández, quien sí tiene su credencial completa y ha impartido clases durante dos años en la secundaria Banning, dice que pedir los beneficios del desempleo es su último recurso.

Acaba de enviar su solicitud para ser maestro sustituto. Es una de las recomendaciones que se dan desde LAUSD a quienes han sido cesados de su puesto, aunque los candidatos también saben que es difícil obtener un lugar debido a que "ahora hay miles de personas solicitando para la misma posición".

Herbert asegura que el director del plantel en el que ha trabajado apuesta para que se quede como maestro sustituto, pero la decisión dependerá del LAUSD y del orden de lista de los candidatos, así como de los años de experiencia que acumulen como profesores.

"Es algo que me duele, porque yo tenía mi propia clase", dijo Herbert.

Alberto Angulo, quien tiene una credencial para impartir clases bilingües, también quedó sin empleo tras un año en la intermedia Markham y, aunque ya ha sido entrevistado para otro puesto como maestro en LAUSD, indica que no pueden darle "el trabajo hasta que pase toda la lista de candidatos que hay delante".