Trabajadores realizan labores de limpieza de camiones de carga en un taller de Los Ángeles. El desempleo en el país no se detiene. [Foto: Ciro Cesar/La Opinión]
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Según el NCLR, el estado tiene que dirigir los fondos del paquete federal de estímulo designados para la creación de empleo, principalmente hacia las áreas que han sido más golpeadas por el desempleo. Un informe dado a conocer el miércoles por el DOL reveló que El Centro, en California, registró una tasa de desocupación de 26.8% en mayo.

Los datos dados a conocer ayer informaron que la crisis económica barrió con 467 mil empleos en junio en Estados Unidos, llevando la tasa de desocupación nacional de 9.4% a 9.5%. La subida resultó inferior al 9.6% que habían pronosticado los economistas, pero generó desaliento en algunos círculos, como testimonio de que la erosión laboral no ha tocado fondo.

Desde que la recesión se declaró en diciembre de 2007, se han perdido 7.2 millones de empleos, y un total de 14.7 millones de personas se encuentran sin trabajo en Estados Unidos.

Heidi Shierholz, una economista del EPI, explicó que la caída del empleo en los últimos 18 años ha barrido con todas las ganancias en la creación de empleo de los últimos nueve años: en otras palabras, la economía tiene ahora menos plazas vacantes que en 2000.

"Ésta es la única recesión, desde los días de la Gran Depresión, en que los empleos generados durante el ciclo económico anterior desaparecieron por completo, un precedente atroz para los trabajadores", afirmó.

En junio también aumentó —en 433 mil— la cantidad de los desempleados de largo plazo (más de 27 semanas inactivos), que ahora suman 4.4 millones. Tres de cada 10 desempleados ese mes se ubican en esa categoría.

"La situación laboral es especialmente catastrófica para estos 4.4 millones de desempleados de largo plazo. Si agregamos los que han estado inactivos por más de seis meses (29%), tenemos cifras sin precedentes", comentó Christine Owens, directora ejecutiva del National Employment Law Project (NELP).