WASHINGTON, D.C.— Con una jornada que se prolongó por más de tres horas, se dio inicio al histórico proceso de audiencias que determinará si Sonia Sotomayor se integra como la novena juez de la Corte Suprema del país.
Durante la sesión, legisladores republicanos y demócratas repitieron los argumentos que han enfatizado desde que el presidente Barack Obama anunció la candidatura de la jueza hispana. Mientras, ella con seriedad y firmeza habló en público, tras casi dos meses de silencio y destacó ante todo su "fidelidad a la ley".
Dentro de los diversos puntos formulados por los legisladores republicanos, los más enunciados giraron en torno al supuesto activismo de Sonia Sotomayor, su capacidad de formular juicios objetivos y sus comentarios en discursos anteriores, como el que realizó en la universidad de California, Berkeley, donde dijo que "una mujer latina sabia, con la riqueza de sus experiencias, llegará a mejores conclusiones que un hombre blanco que no ha experimentado esa vida".
Al contrario, al otro lado de la mesa, los senadores demócratas no se cansaron de repetir la frase: "Sotomayor trae más experiencia en los tribunales federales que cualquier otro nominado al Alto Tribunal en los últimos cien años".
Esto, además de destacar la moderación que ha demostrado la jueza en diversos casos, rechazando las premisas de activismo y parcialidad levantadas por la minoría republicana.
Al momento de evaluar la jornada, Tom Goldstein fundador de Goldstein y Howe, una firma de abogados que se especializa en litigios en la Corte Suprema dijo a La Opinión que en general no hubo mayores sorpresas y que tanto ataques como defensas en torno a la figura de la jueza hispana "estuvieron en el rango de lo esperable, por lo que es probable que la confirmación pase sin mayores problemas".
Desde el comienzo
Cerca de las 9:30 de la mañana, la familia de la jueza arribó al salón 216 del edificio Hart. Ahí tomaron asiento en la primera fila destinada a los invitados especiales, justo detrás del puesto que debía ocupar la candidata al máximo tribunal.
Celina Sotomayor, la madre de la jueza, estaba al frente de todos, seguida por su hijo Juan Sotomayor, su esposo Omar López, su nuera Tracey Sotomayor, su nieta Kiley Sotomayor y sus nietos Connor y Corey Sotomayor.
Cerca de las 9:55 de la mañana, la jueza entró a la sala, escoltada por el presidente del Comité Judicial del Senado, el demócrata Patrick Leahy, y el republicano Jeff Sessions.
Vestida de azul y sonriente, la jueza caminó sin muletas, a pesar de la fractura que sufrió en su tobillo derecho después de ser nominada. Una vez que llegó a su lugar, asignado al centro de la habitación, varios senadores se acercaron a saludarla.
En su introducción, Leahy destacó los antecedentes académicos y la experiencia de la jueza. "Ella tiene un claro entendimiento de la vida real de los estadounidenses", dijo.
El presidente del Comité Judicial también agregó que diversos grupos conservadores comenzaron a atacar a Sotomayor antes de siquiera ser nominada, y enfatizó que los mismos habían amenazado a varios senadores republicanos que no se oponían a su candidatura.
Por su parte, el senador del partido de oposición, Sessions, cuestionó el estándar de empatía, mencionado por el presidente Obama antes de anunciar el nombramiento de la jueza.
"No votaré y ningún senador debería votar por alguien nominado por un presidente que cree que es aceptable para un juez permitir que su propia historia personal, género, prejuicios o simpatías cambien su decisión a favor o en contra de ciertas partes ante la Corte", explicó.
A medida que avanzaba la jornada y con ella los discursos de diversos senadores republicanos que cuestionaban su trayectoria, la cara de Sonia Sotomayor dejaba ver un toque de preocupación. Su ceño se fruncía de vez en cuando, mientras intentaba sonreír tras los discursos de introducción.
Cerca de las 2:00 de la tarde se reinició la audiencia, tras una hora y media de receso, mientras la expectativa giraba en torno a las palabras que Sotomayor pronunciaría en su discurso de introducción. Luego de las presentaciones de los dos senadores demócratas de su estado (NY) Charles Schumer y Kirsten Gillibrand, Leahy le pidió que se levantara para tomar el juramento ante el Comité.
Un silencio absoluto inundó la sala, mientras la jueza hispana comenzaba su discurso. En su introducción, Sotomayor mencionó sus reuniones con 89 senadores y aprovechó la oportunidad para dar las gracias a su madre y a su familia.
"Estoy hoy aquí debido a sus aspiraciones y a los sacrificios que hizo por mi hermano Juan y por mí. Mamá, me encanta que estemos compartiendo esto juntas", dijo mientras hacia una pausa en su declaración para girar y mirar a su madre, Celina Sotomayor.
"Fue una jornada sumamente emotiva, se demostró su calidad personal y profesional. Tuvo un temple increíble", explicó la congresista demócrata Nydia Velásquez a La Opinión.
"Yo me juré 20 veces que no iba a llorar, pero es bien difícil, porque uno se acuerda de sus propios padres", agregó el congresista demócrata José Serrano.
Luego, la jueza rememoró su historia de vida, la salida de sus progenitores de Puerto Rico, el Bronx, la muerte de su padre y las lecciones de vida que le dio su madre. Tras esto, se refirió a su trayectoria profesional y cómo a través de tres décadas ha adquirido diferentes perspectivas del sistema judicial: como fiscal, abogada litigante de empresas, juez de primera instancia y juez de apelaciones.
"En el último mes, muchos senadores me han preguntado sobre mi filosofía judicial. Es muy simple: ser fiel a la ley. La labor de un juez no es formular leyes sino aplicar las leyes. Y en mi opinión, está claro que mi historial en dos tribunales refleja mi riguroso compromiso con interpretar la Constitución según sus términos; interpretar los estatutos según sus términos y lo que se proponía el Congreso y ceñirme fielmente a los precedentes establecidos por la Corte Suprema y mi Tribunal de Distrito", dijo.
Mientras la audiencia de ayer estuvo completamente dedicada a declaraciones, la sesión de hoy, que comienza a las 9:30 de la mañana, estará enfocada en las preguntas y respuestas. Allí finalmente Sotomayor podrá responder en vivo y en directo a las interrogaciones de los legisladores.
Viejas rencillas
Aunque la audiencia estuvo dedicada a analizar la capacidad y credenciales de Sotomayor, el nombre de Miguel Estrada surgió más de una vez en la habitación.
Estrada fue nominado en 2001 por el presidente George W. Bush para el Tribunal de Apelaciones, pero su candidatura no llegó a ser votada por el pleno de la Cámara Alta y por lo tanto nunca pudo aspirar a convertirse en juez de la Corte Suprema, lo que varios conservadores creen que habría sido posible.
Fue tanta la polémica en torno a este punto, que motivó un intercambio de palabras entre los senadores Patrick Leahy y Jeff Sessions, respecto a los motivos por los cuáles la nominación de Estrada no fue votada.
"Lo bloquearon siete veces", dijo Sessions. Leahy a su vez recalcó que Estrada se rehusó a contestar las preguntas enviadas por los demócratas y mencionó una oferta que se le hizo por parte de una firma de abogados.
Al respecto el líder de la mayoría en el Senado, Harry Reid, dijo a La Opinión que no entiendía la razón por la cual los legisladores republicanos mencionaron este caso
"¿Eso justificaría que ellos bloqueen a Sotomayor? Es un razonamiento extraño. No sé qué están esperando. Es claro lo que pasó en el caso de él: se negó a liberar los papeles del periodo en que trabajó para la Administración Bush, nosotros le rogamos que los entregara y nunca lo hizo", aseguró.
Por otra parte, el legislador republicano Lindsey Graham saludó a Sotomayor y le dijo que a menos que tuviera una crisis emocional "era probable que fuera confirmada".
WASHINGTON, D.C.— Con una jornada que se prolongó por más de tres horas, se dio inicio al histórico proceso de audiencias que determinará si Sonia Sotomayor se integra como la novena juez de la Corte Suprema del país.
Durante la sesión, legisladores republicanos y demócratas repitieron los argumentos que han enfatizado desde que el presidente Barack Obama anunció la candidatura de la jueza hispana. Mientras, ella con seriedad y firmeza habló en público, tras casi dos meses de silencio y destacó ante todo su "fidelidad a la ley".
Dentro de los diversos puntos formulados por los legisladores republicanos, los más enunciados giraron en torno al supuesto activismo de Sonia Sotomayor, su capacidad de formular juicios objetivos y sus comentarios en discursos anteriores, como el que realizó en la universidad de California, Berkeley, donde dijo que "una mujer latina sabia, con la riqueza de sus experiencias, llegará a mejores conclusiones que un hombre blanco que no ha experimentado esa vida".
Al contrario, al otro lado de la mesa, los senadores demócratas no se cansaron de repetir la frase: "Sotomayor trae más experiencia en los tribunales federales que cualquier otro nominado al Alto Tribunal en los últimos cien años".
Esto, además de destacar la moderación que ha demostrado la jueza en diversos casos, rechazando las premisas de activismo y parcialidad levantadas por la minoría republicana.
Al momento de evaluar la jornada, Tom Goldstein fundador de Goldstein y Howe, una firma de abogados que se especializa en litigios en la Corte Suprema dijo a La Opinión que en general no hubo mayores sorpresas y que tanto ataques como defensas en torno a la figura de la jueza hispana "estuvieron en el rango de lo esperable, por lo que es probable que la confirmación pase sin mayores problemas".
Desde el comienzo
Cerca de las 9:30 de la mañana, la familia de la jueza arribó al salón 216 del edificio Hart. Ahí tomaron asiento en la primera fila destinada a los invitados especiales, justo detrás del puesto que debía ocupar la candidata al máximo tribunal.
Celina Sotomayor, la madre de la jueza, estaba al frente de todos, seguida por su hijo Juan Sotomayor, su esposo Omar López, su nuera Tracey Sotomayor, su nieta Kiley Sotomayor y sus nietos Connor y Corey Sotomayor.
Cerca de las 9:55 de la mañana, la jueza entró a la sala, escoltada por el presidente del Comité Judicial del Senado, el demócrata Patrick Leahy, y el republicano Jeff Sessions.
Vestida de azul y sonriente, la jueza caminó sin muletas, a pesar de la fractura que sufrió en su tobillo derecho después de ser nominada. Una vez que llegó a su lugar, asignado al centro de la habitación, varios senadores se acercaron a saludarla.
En su introducción, Leahy destacó los antecedentes académicos y la experiencia de la jueza. "Ella tiene un claro entendimiento de la vida real de los estadounidenses", dijo.
El presidente del Comité Judicial también agregó que diversos grupos conservadores comenzaron a atacar a Sotomayor antes de siquiera ser nominada, y enfatizó que los mismos habían amenazado a varios senadores republicanos que no se oponían a su candidatura.
Por su parte, el senador del partido de oposición, Sessions, cuestionó el estándar de empatía, mencionado por el presidente Obama antes de anunciar el nombramiento de la jueza.
"No votaré y ningún senador debería votar por alguien nominado por un presidente que cree que es aceptable para un juez permitir que su propia historia personal, género, prejuicios o simpatías cambien su decisión a favor o en contra de ciertas partes ante la Corte", explicó.
A medida que avanzaba la jornada y con ella los discursos de diversos senadores republicanos que cuestionaban su trayectoria, la cara de Sonia Sotomayor dejaba ver un toque de preocupación. Su ceño se fruncía de vez en cuando, mientras intentaba sonreír tras los discursos de introducción.
Cerca de las 2:00 de la tarde se reinició la audiencia, tras una hora y media de receso, mientras la expectativa giraba en torno a las palabras que Sotomayor pronunciaría en su discurso de introducción. Luego de las presentaciones de los dos senadores demócratas de su estado (NY) Charles Schumer y Kirsten Gillibrand, Leahy le pidió que se levantara para tomar el juramento ante el Comité.
Un silencio absoluto inundó la sala, mientras la jueza hispana comenzaba su discurso. En su introducción, Sotomayor mencionó sus reuniones con 89 senadores y aprovechó la oportunidad para dar las gracias a su madre y a su familia.
"Estoy hoy aquí debido a sus aspiraciones y a los sacrificios que hizo por mi hermano Juan y por mí. Mamá, me encanta que estemos compartiendo esto juntas", dijo mientras hacia una pausa en su declaración para girar y mirar a su madre, Celina Sotomayor.
"Fue una jornada sumamente emotiva, se demostró su calidad personal y profesional. Tuvo un temple increíble", explicó la congresista demócrata Nydia Velásquez a La Opinión.
"Yo me juré 20 veces que no iba a llorar, pero es bien difícil, porque uno se acuerda de sus propios padres", agregó el congresista demócrata José Serrano.
Luego, la jueza rememoró su historia de vida, la salida de sus progenitores de Puerto Rico, el Bronx, la muerte de su padre y las lecciones de vida que le dio su madre. Tras esto, se refirió a su trayectoria profesional y cómo a través de tres décadas ha adquirido diferentes perspectivas del sistema judicial: como fiscal, abogada litigante de empresas, juez de primera instancia y juez de apelaciones.
"En el último mes, muchos senadores me han preguntado sobre mi filosofía judicial. Es muy simple: ser fiel a la ley. La labor de un juez no es formular leyes sino aplicar las leyes. Y en mi opinión, está claro que mi historial en dos tribunales refleja mi riguroso compromiso con interpretar la Constitución según sus términos; interpretar los estatutos según sus términos y lo que se proponía el Congreso y ceñirme fielmente a los precedentes establecidos por la Corte Suprema y mi Tribunal de Distrito", dijo.
Mientras la audiencia de ayer estuvo completamente dedicada a declaraciones, la sesión de hoy, que comienza a las 9:30 de la mañana, estará enfocada en las preguntas y respuestas. Allí finalmente Sotomayor podrá responder en vivo y en directo a las interrogaciones de los legisladores.
Viejas rencillas
Aunque la audiencia estuvo dedicada a analizar la capacidad y credenciales de Sotomayor, el nombre de Miguel Estrada surgió más de una vez en la habitación.
Estrada fue nominado en 2001 por el presidente George W. Bush para el Tribunal de Apelaciones, pero su candidatura no llegó a ser votada por el pleno de la Cámara Alta y por lo tanto nunca pudo aspirar a convertirse en juez de la Corte Suprema, lo que varios conservadores creen que habría sido posible.
Fue tanta la polémica en torno a este punto, que motivó un intercambio de palabras entre los senadores Patrick Leahy y Jeff Sessions, respecto a los motivos por los cuáles la nominación de Estrada no fue votada.
"Lo bloquearon siete veces", dijo Sessions. Leahy a su vez recalcó que Estrada se rehusó a contestar las preguntas enviadas por los demócratas y mencionó una oferta que se le hizo por parte de una firma de abogados.
Al respecto el líder de la mayoría en el Senado, Harry Reid, dijo a La Opinión que no entiendía la razón por la cual los legisladores republicanos mencionaron este caso
"¿Eso justificaría que ellos bloqueen a Sotomayor? Es un razonamiento extraño. No sé qué están esperando. Es claro lo que pasó en el caso de él: se negó a liberar los papeles del periodo en que trabajó para la Administración Bush, nosotros le rogamos que los entregara y nunca lo hizo", aseguró.
Por otra parte, el legislador republicano Lindsey Graham saludó a Sotomayor y le dijo que a menos que tuviera una crisis emocional "era probable que fuera confirmada".