Obama sufre un traspié en sus aspiraciones de cambiar el sistema. [AP]
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En tanto, también en el Senado, una fecha límite similar parecía en riesgo de volverse inalcanzable.

Los líderes demócratas de la Cámara alta buscan eliminar un impuesto a las prestaciones de salud que ha sido clave para lograr un acuerdo bipartidario. Al mismo tiempo, el líder de la mayoría Harry Reid enfatizó que quiere lograr apoyo de los republicanos para el proyecto.

Como alternativa, entre otras opciones, los demócratas evalúan cobrar impuestos a los inversionistas adinerados para ayudar a cubrir los gastos del sistema de salud, dijeron funcionarios que pidieron no ser identificados.

La propuesta de extender a las ganancias de capital de contribuyentes de altos ingresos el impuesto de 1.45% que se cobra a los sueldos aportaría unos 100,000 millones de dólares en 10 años.

El presidente Obama considera la reforma del sistema de salud su prioridad en política interna y los legisladores demócratas habían prometido que también lo sería para ellos al regresar del feriado del Día de la Independencia, el 4 de julio.

A pesar de algunos éxitos en las negociaciones —los hospitales del país aceptaron un recorte de 155,000 millones en sus pagos futuros de Medicare y Medicaid—, ha habido poco progreso y muchas repercusiones de las rencillas internas.