Obama sufre un traspié en sus aspiraciones de cambiar el sistema. [AP]
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WASHINGTON, D.C.— La iniciativa de reforma del sistema de salud estadounidense sufrió ayer un nuevo golpe en la Cámara baja del Congreso, cuando un grupo clave de legisladores demócratas se rebeló contra el proyecto impulsado por la dirigencia y pidió tiempo para hacerle cambios.

"Necesitamos desacelerar y hacer las cosas bien", dijo el representante Mike Ross, demócrata de Arkansas, afuera de una reunión de la llamada Coalición de Perros Azules, un grupo de 52 demócratas entre conservadores y moderados. El proyecto "tiene que mejorar en la contención de costos" del sistema de salud, agregó.

Otros legisladores dijeron que estaban preocupados por posibles alzas de impuestos, las reglas para un seguro de salud estatal y otros temas que son clave para lograr el pedido del presidente Barack Obama de una legislación que renueve el sistema por completo.

Ross dijo que el grupo estaba redactando una carta a los líderes demócratas para pedirles más tiempo. Aunque no dijo cuánto, afirmó que no cree que haya un voto sobre la medida hasta septiembre o más allá, a pesar de una fecha límite informal que la líder demócrata de la Cámara, Nancy Pelosi, había fijado hacia agosto.

Mientras el grupo rebelde se reunía, demócratas del comité de Medios y Arbitrios daban los últimos toques a un proyecto que ha sido elogiado por la Casa Blanca. Los líderes esperan presentarlo el viernes y lograr su aprobación en comité la semana próxima.

"Le prometí al presidente que tendríamos lista una propuesta antes de las vacaciones de agosto. Esa sigue siendo mi meta," dijo más temprano Pelosi.