Sonia Sotomayor se trasladará a Washington la próxima semana para sostener reuniones con senadores. Foto: AP.
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Desde ese momento en adelante, la vida de esta puertorriqueña de 54 años cambiará para siempre y estará dedicada a una rutina que sólo un juez del máximo tribunal tiene.

Durante el período de sesiones públicas, que se extiende las dos primeras semanas de los meses que van desde octubre hasta abril de cada año, de lunes a miércoles, Sotomayor llegará cerca de las 9 de la mañana al histórico edificio construido en 1935.

Ahí se encontrará con el equipo de ocho jueces compuesto por el presidente de la corte John Roberts, junto a John Stevens, Antonin Scalia, Anthony Kennedy, Clarence Thomas, Ruth Ginsburg, Stephen Breyer y Samuel Alito.

La juez hispana ocupará el asiento ubicado en el extremo derecho del estrado, por ser el miembro más nuevo del tribunal. Ahí permanecerá en sesiones de una hora, en que cada parte tiene 30 minutos para exponer sus argumentos orales.

Según declaraciones que han realizado los actuales integrantes de la corte, este proceso es uno de los más interesantes que experimentan los magistrados, no porque sea un interrogatorio al abogado que está presentando el caso, sino porque “es una oportunidad para los jueces de plantear preguntas y en el fondo tener un diálogo entre colegas sobre la interpretación de la ley”.

Al término de las sesiones de la mañana, a las 1 PM, Sotomayor almorzará con los demás jueces en un comedor de la Corte Suprema, para luego continuar las jornada por la tarde, en caso que se hayan programado argumentos orales en la agenda.

Una vez que los casos sean escuchados, comenzará un largo proceso de discusión.