Uno de los primeros espacios donde se nota la presencia hispana es en las escuelas y las guarderías infantiles del país. [Foto: Ciro Cesar/La Opinión]
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El 22% de los menores de 18 años en Estados Unidos es de origen hispano, una cifra que ha crecido notablemente desde 1980, cuando apenas el 9% de los menores eran de ese origen.

Esta cifra asoma el futuro de un país que para mediados del siglo tendrá un 25% de población hispana, una cantidad que según expertos desafía al país a tomar en serio las necesidades de esta población que será parte importante de la futura nación.

Un estudio de Pew Hispanic Center que se da a conocer hoy también indica que 52% de los 16 millones de niños hispanos que viven en Estados Unidos son la "segunda generación", es decir, nacidos aquí e hijos de al menos un padre inmigrante.

Sólo un 7% de los niños hispanos son indocumentados, agrega el estudio.

Las cifras no son sorprendentes para quienes han estudiado las tendencias demográficas de la nación, pero pueden serlo para muchos que no terminan de acostumbrarse a esos cambios.

Sin embargo, observadores indicaron que la primera consideración para el país es de qué manera se está educando y cuidando a ese país futuro que Estados Unidos será en algún tiempo.

"En otro momento realmente hubiera celebrado esta cifra", señala Adrián Pantoja, profesor de estudios políticos de Pitzer College. "Estaría celebrando ese crecimiento".

Pero los tiempos no son los mejores, agrega. La situación económica en crisis ha obligado a recortes presupuestarios significativos en áreas como la educación e incluso la salud, lo que afecta principalmente a los hispanos y otros grupos minoritarios.

"Cuando tomamos hoy estas decisiones tenemos que pensar en el futuro", dijo Pantoja. "Que significa tener un gran segmento de la población que no puede progresar porque está atrapada en escuelas que no enseñan".