La tasa de desempleo en Estados Unidos trepó a 8.1% debido a la eliminación de 651,000 puestos en febrero, la caída más fuerte de que se tiene noticia desde que el Buró de Estadísticas del Departamento de Trabajo (DOL) empezó a hacer esas mediciones en 1949.
El 10.9% de los desempleados son hispanos, mientras que los afroamericanos el 13.4%, una confirmación, por si hacía falta, de que la desacelaración ha sido particularmente brutal con estas dos minorías.
Con esas adiciones, el país tiene de manera oficial 12.5 millones de personas sin trabajo. A ellos hay que sumar otros 3,753,000 que trabajan a tiempo parcial porque no encuentran colocación a tiempo completo.
En enero la tasa de desempleo nacional se situó en 7.6%.
"El único elemento positivo de este reporte es que los salarios siguieron subiendo –los salarios nominales ascendieron 3.5% anual en el trimestre. Sin embargo todo lo demás del informe es extremadamente malo. La economía va en caída libre", dijo Dean Baker, codirector del Centro de Investigaciones sobre Economía y Políticas (CEPR).
Es probable, agregó, que la tasa de desempleo suba a 8.5% en marzo, y que llegue incluso a 10% antes de que termine el año "si no se aplica un estímulo adicional".
Un equipo de economistas convocados por Bloomberg había estimado que 650,000 empleos serían borrados en febrero.
Según el Center for American Progress (CAP), los ingresos medios semanales de los trabajadores hispanos en el último trimestre de 2008 fueron inferiores a los de los blancos en 207.20 dólares.
El sector de la economía más golpeado por la desaceleración en febrero ha sido la construcción.
Ahí el desempleo asciende a 21.4%. Más de dos millones de obreros están en el desempleo; 1.1 millones se quedaron sin trabajo en tan sólo dos meses.
"La industria de la construcción está al borde de una depresión. Incluso si el plan de recuperación del presidente Obama logra sus metas y crea 700,000 puestos, todavía habrá 1,300,000 trabajadores buscando empleo", declaró el presidente general del Sindicato de Trabajadores de la Construcción (LIUNA), Terence O’Sullivan.
El plan para estabilizar la economía firmado hace 10 días por el presidente Barack Obama persigue la creación de más de tres millones de trabajos en los próximos dos años.
Pero la mayoría de economistas coincide en que la erosión laboral continuará hasta bien entrado 2010.
Amanda Logan, una analista de CAP, manifestó su confianza en la estrategia del mandatario, pero advirtió que pueden pasar muchos meses antes de que el mercado y la economía en general vuelvan a "encarrilarse".
El líder de la bancada demócrata en el Senado, Harry Reid, calificó de "aterradora" la subida del desempleo, e hizo un llamado a los republicanos a emprender las acciones que serán necesarias para rehabilitar la economía.
"Debemos ayudar a las familias a mantener sus hogares y evitar que les embarguen su vivienda. Debemos descongelar el crédito para que los negocios y las familias puedan salir adelante. Debemos exigirle reformas a Wall Street para que sus abusos nunca vuelvan a ocurrir", dijo en una declaración hecha llegar a la prensa.
Lo que vuelve más sombrío el cuadro del desempleo es que la crisis económica trasciende el escenario nacional y opera en el entorno globalizado levantado con gran fanfarria durante los últimos 10 años. El descenso de las economías en el mundo se ha traducido en el desplome de las ventas de productos estadounidenses.
La desocupación entre los adolescentes también registró bien alto en los datos del DOL, 21.6%, medio punto más alto que la medición anterior. Entre los estadounidenses que no terminaron el bachillerato es de 12.%.
Hace una semana se dio a conocer que la tasa de desempleo en California llegó a 10.1%, porcentaje que se eleva a 10.8% en el condado de Los Ángeles.
Don Knabe, el presidente de la Junta de Supervisores del condado angelino, afirmó ayer que es posible crear 10,000 empleos temporales —de mayo 2009 a marzo 2010— gracias a una partida de 100 millones de dólares contenida en el paquete federal de estímulo económico. Esa erogación está condicionada a que el condado aporte el 20% del total.
"La creación de empleo subsidiado es una de las mayores prioridades, y nuestra intención es aprovechar los recursos de capacitación y empleo que tenemos, a fin de disponer de esos empleos", dijo Knabe.
Aparte de los recortes de planillas masivos, las empresas del país han reaccionado a la recesión reduciendo las horas de trabajo de sus empleados. El promedio de horas trabajadas por semana, reveló el Buró de Estadísticas Laborales, es 33.3, el nivel más bajo desde 1964, cuando comenzó a medirse.
Aproximadamente 8.6 millones de trabajadores declaran que están trabajando a tiempo parcial porque sus empresas o patrones han reducido las horas de trabajo o porque no encuentran empleo a tiempo completo.