Militares y familiares participan en una vigilia en Fort Hood, Texas, en memoria de quienes perdieron la vida a manos del mayor Nidal Malik Hasan. (FOTO: AP)
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La familia de Hasan, de ascendencia palestina, dijo en un comunicado que sus supuestas acciones fueron "despreciables y deplorables" y que no reflejan las normas con las que fue criada la familia.

"Nuestra familia está llena de pena por las víctimas de la tragedia de ayer [jueves] y sus familias", dijo Nader Hasan, primo del mayor. "Estamos afligidos por lo que pasó y no hay justificación ninguna para lo que sucedió. Todos preguntamos por qué sucedió esto y la respuesta es que, simplemente, no sabemos".

El jefe del estado mayor del Ejército, Geroge Casey, dijo que pidió a las bases de todo el país que revisen sus medidas de seguridad. Agregó que temía represalias contra los miles de soldados musulmanes que cumplen con su deber.

Hasan iba a ser enviado a Afganistán para asistir a los soldados con estrés causado por el combate, lo que ya había hecho en Estados Unidos, dijo el Ejército, aunque no está claro cuándo debía partir.

De todos modos, el mayor se había despedido de sus vecinos y distribuido algunas pertenencias entre ellos.

José Padilla, el dueño del complejo de departamentos donde vivía Hasan, dijo que éste le avisó hace dos semanas que dejaba el lugar esta semana.

Hace unos días, Hasan le preguntó a Padilla su idioma natal y luego le regaló un Corán en español. Además, se negó a recuperar 400 dólares de depósito y de alquiler que le correspondían, que dijo que deberían ser para alguien que lo necesitara.

"No puedo entender que el enemigo estaba entre nosotros", dijo Padilla, a punto de llorar. "Siento un poco de culpa porque básicamente le estaba dando vivienda a alguien que iba a causar tanta destrucción".