El desempleo en Estados Unidos subió a 10.2% en octubre, después de situarse en 8.9% el mes anterior. Hay ahora 17.5 millones de personas sin trabajo.
Pero el verdadero desempleo, si se cuenta a las personas que trabajan a tiempo parcial por que no encuentran un empleo regular, pasó a ser de 17.5%, informó ayer el gobierno.
En el caso de los hispanos, éste se ubicó en 25.1%
La ominosa noticia, pésima especialmente para la Administración Obama, sobrevino la misma semana en que se anunció que el Producto Interno Bruto (PIB) del país creció 3.5% durante el tercer trimestre del año, y un día después que el Congreso aprobó 14 semanas adicionales —20 en el caso de California y otros siete estados— de ayuda al desempleo .
El Presidente firmó ayer la prórroga, y después de reconocer la gravedad de la situación, dijo que continuará adoptando medidas para estimular el empleo en el país.
Barack Obama explicó que desde su llegada a la Casa Blanca su primera prioridad ha sido frenar la caída de la economía, y puso de relieve los datos del PIB.
Alec Levenson, economista del Cetro Marshall de Organizaciones Eficientes de la Universidad del Sur de California (USC), hizo notar que la destrucción de empleo ha perdido fuerza.
"Si se mira dónde estábamos hace seis meses, se verá que las pérdidas fueron mucho mayores entonces", dijo.
En septiembre hubo 190 mil despidos, y un promedio de 188 mil en los últimos tres meses; en contraste, entre noviembre de 2008 y abril de este año promediaron 645 mil.
Es seguro que las pérdidas continuarán, agregó Levenson, y por varios meses más, pero a un ritmo mucho menor.
Empero, no considera necesario reforzar el paquete federal de estímulo económico o crear un programa nuevo, pues aún hay que esperar que los 787 mil millones dólares del plan original hagan efecto plenamente, dijo.
Valentín Luquin perdió su puesto de bodeguero en agosto cuando la compañía para la que trabajaba despidió a 16 trabajadores. Desde entonces se mudó con una hermana y ha estado viviendo de los 290 dólares quincenales que le da el estado.
"No me gusta recibir desempleo, no estoy acostumbrado", dijo a la salida del Centro de Empleo del Departamento de Trabajo de California (EDD) en el centro de Los Ángeles, donde acudió a revisar las ofertas de trabajo disponibles.
"Antes, cuando me descansaban, agarraba trabajo a la mañana siguiente", declaró.
Esta recesión se ha enseñado particularmente entre los hombres, cuya tasa de desocupación pasó al 10.7% frente a 8.1% en el caso de las mujeres.
Debido a que el desempleo en California sobrepasa 8.5%, la prórroga firmada ayer por el Presidente le concede —así como a otros siete estados— 20 meses de subsidios. Los estados donde aquél supera el 6%, obtuvieron 16 semanas de asistencia.
En total, si se cuenta la prórroga más reciente, los desempleados del estado han obtenido 99 semanas de subsidios.
Sin embargo, la prórroga no es retroactiva, explicó Loree Levy, portavoz del EDD. Las personas que dejaron de recibir la ayuda en septiembre y octubre, que no esperen un cheque para reponer las semanas en que los fondos del programa se agotaron.
Levy informó que 66 mil desempleados del estado dejaron de recibir asistencia al desempleo en septiembre, una suma que se elevó a 92 mil a finales de octubre. Explicó también que los trabajadores que estaban recibiendo el subsidio y continúan sin un empleo serán contactados por el EDD para recibir instrucciones sobre la continuidad de la ayuda.
"El proceso [de extensión del beneficio] requiere una programación muy compleja; estamos trabajando día y noche para resolverlo", aseguró Levy, y añadió que la dependencia se propone reanudar el envío de los cheques de UI automáticamente.
Los individuos que pierdan su trabajo y requieran ayuda al desemplo a partir del 14 de junio, no tienen derecho a la extensión aprobadas por el Congreso esta semana, sino a las 26 semanas regulares —más 13 adicionales por tener una tasa de desempleo superior a 6%— previstas por la ley.
Ayer la secretaria de Trabajo, Hilda Solís, recordó que a partir del 24 de julio de 2010, el salario mínimo subirá a 7.25 dólares la hora (en Califoria asciende a 8 dólares).