MÉXICO, D.F.— El gobierno de la capital mexicana busca en la ciudad y el Estado de México otras instalaciones que pudieron ser utilizadas por una banda de médicos que robaba bebés para venderlos en 15 mil pesos (alrededor de 1,150 dólares).
La Procuraduría General de Justicia del D.F. detalló que los inmuebles están relacionados con Víctor Manuel Mancera González, de 74 años, director del hospital privado Central de Oriente, quien fue detenido el pasado miércoles.
La policía lo buscaba desde 2008 tras la denuncia de una madre soltera que, tras dar a luz y escuchar el llanto de su hija, no le permitieron verla.
"Me dijeron que nació muerta y la habían incinerado, pero no quisieron darme el acta de defunción", dijo en entrevista radiofónica minutos después de hacer oficial el hallazgo de la pequeña que había sido comprada por una sicóloga infértil.
Las autoridades presumen que otras instalaciones pudieron ser utilizadas también para realizar abortos clandestinos y sustracción ilegal de más recién nacidos, tal y como Mancera y cuatro colegas lo hacían en la clínica descubierta.
Los otros médicos detenidos son Jorge Adalberto Guerrero, de 55 años y Alfredo Ortiz, de 52; así como María Guadalupe Castro, de 58, y Leonel Rodríguez, encargado de recibir y archivar la documentación de los pacientes.
Se encuentra prófugo Gilberto Martínez, "El Perro", quien había estado en prisión en 1994 por realizar abortos clandestinos (el legrado fue despenalizado en 2007), pero salió libre bajo fianza un día después y reincorporarse a otras actividades ilícitas: "ofrecer" a los niños robados a padres sustitutos.
Los indicios de la PGJDF están sustentados en el testimonio de la abogada Cinthia Martínez quien fue investigada por la "compra" de una niña de 11 meses hurtada por "El Perro", apodado así porque decía contar con un catálogo de "cachorros" a la venta.






