"Se necesita un crecimiento explosivo para bajar la tasa de desempleo", afirmó Dan Greenhaus, estratega económico en jefe para la firma de inversiones con sede en Nueva York Miller Tabak & Co.

Muchos economistas también temen que un desempleo persistentemente alto podría minar la recuperación, al refrenar el gasto del consumidor, que representa el 70% de la economía estadounidense.

Una señal de lo difícil que sigue siendo todavía encontrar trabajo: el número de estadounidenses que han estado sin empleo durante seis meses o más aumentó a 5,6 millones, una cifra récord. Ellos representan el 35,6% de la población desempleada, la misma proporción del mes pasado, cuando se fijó como récord.