Arnold Schwarzenegger (FOTO: AP)
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Un plan que se hizo cada día más urgente, sobre todo a raíz de los últimos tres años consecutivos de sequía, lo que lo llevó a ordenar el estado de emergencia en febrero pasado.

Luego, el delta donde desembocan los ríos Sacramento y San Joaquín, que es la fuente de agua para 25 millones de personas en el estado, se encuentra a punto del colapso ecológico y económico.

Varias especies marinas están en riesgo de extinción, lo que provocó que los tribunales federales ordenaran limitar el agua que se envía a los agricultores del Valle de San Joaquín y a los consumidores del Sur de California.

Por otra parte, el sistema de diques e islas que forman parte del delta está tan deteriorado que no resistiría un terremoto o se desbordaría ante el aumento de los niveles de mar.

En un ambiente festivo lleno de elogios entre el gobernador y los líderes legislativos, el presidente del Senado, el demócrata de Sacramento, Darrell Steinberg, subrayó que una de las cosas más importantes del paquete es que creará cientos de miles de empleos altamente pagados en el estado. "Muchacho, vaya que si los necesitamos".

Anna Caballero, asambleísta demócrata de Salinas, autora de varias de las propuestas de ley que forman parte del plan del agua, resaltó que el trabajo no terminó ayer para los legisladores, ya que ahora toca ir con los votantes y convencerlos de votar por el bono que les permitirá financiar todos los proyectos tendientes a producir agua potable, limpia, disponible en todo el estado.

"Va a ser un desafío pero es también una oportunidad", remarcó.

El gobernador confió en que la gente apoyará el bono como lo hizo en 2006 con un paquete de bonos para invertir en la infraestructura del estado, y apenas este año con el tren rápido que cruzará el estado. "Pero ustedes nos verán a republicanos y demócratas viajando a lo largo del estado para tener juntas comunitarias, platicar de este asunto y educar a la gente sobre el porqué esto es lo más importante", destacó.