SACRAMENTO.— Tras meses de intensas y complicadas negociaciones, los legisladores lograron ayer, al amanecer, lo que otras legislaturas no consiguieron en décadas: aprobar un paquete histórico de propuestas de ley por 40,000 millones de dólares, que ayudará a resolver la crisis de agua en el estado y garantizará el abasto para los 50 millones de habitantes que se prevé tendrá California en los próximos 15 años.
Pero como nunca faltan inconvenientes, la parte más controversial del paquete —que incluye un bono por $11,0000 millones para construir la infraestructura, y el cual deberá ser aprobado por los electores en noviembre de 2010—, se llevó su dosis de críticas.
Barbara Barrigan-Parrilla, directora de la campaña Restauremos el Delta, se lamentó de que el paquete haya sido aprobado al morir la noche, lo que a su juicio ejemplifica la disfuncionalidad que caracteriza el proceso legislativo.
"Este paquete perdió cualquier parecido con un debate racional y se convirtió en un festival ‘marrano’ con un bono por más de $11,000 millones, con nuestro estado enfrentando una deuda masiva y más tinta roja en el horizonte... cómo lo vamos a pagar", cuestiónó.
Pero las críticas no mermaron el entusiasmo del gobernador Arnold Schwarzenegger, quien lucía emocionado y feliz: "Finalmente mi visión está a un paso de hacerse realidad, la cual es arreglar nuestra infraestructura del agua. Este es, sin duda, el más amplio paquete de infraestructura que se ha aprobado aquí, a las 6:00 a.m., en la historia de California".
Desde 2006, el gobernador venía presionando por un paquete de leyes que permitieran invertir en la decadente infraestructura del agua construida hace casi cinco décadas durante el período de gobierno de Pat Brown.
Un plan que se hizo cada día más urgente, sobre todo a raíz de los últimos tres años consecutivos de sequía, lo que lo llevó a ordenar el estado de emergencia en febrero pasado.
Luego, el delta donde desembocan los ríos Sacramento y San Joaquín, que es la fuente de agua para 25 millones de personas en el estado, se encuentra a punto del colapso ecológico y económico.
Varias especies marinas están en riesgo de extinción, lo que provocó que los tribunales federales ordenaran limitar el agua que se envía a los agricultores del Valle de San Joaquín y a los consumidores del Sur de California.
Por otra parte, el sistema de diques e islas que forman parte del delta está tan deteriorado que no resistiría un terremoto o se desbordaría ante el aumento de los niveles de mar.
En un ambiente festivo lleno de elogios entre el gobernador y los líderes legislativos, el presidente del Senado, el demócrata de Sacramento, Darrell Steinberg, subrayó que una de las cosas más importantes del paquete es que creará cientos de miles de empleos altamente pagados en el estado. "Muchacho, vaya que si los necesitamos".
Anna Caballero, asambleísta demócrata de Salinas, autora de varias de las propuestas de ley que forman parte del plan del agua, resaltó que el trabajo no terminó ayer para los legisladores, ya que ahora toca ir con los votantes y convencerlos de votar por el bono que les permitirá financiar todos los proyectos tendientes a producir agua potable, limpia, disponible en todo el estado.
"Va a ser un desafío pero es también una oportunidad", remarcó.
El gobernador confió en que la gente apoyará el bono como lo hizo en 2006 con un paquete de bonos para invertir en la infraestructura del estado, y apenas este año con el tren rápido que cruzará el estado. "Pero ustedes nos verán a republicanos y demócratas viajando a lo largo del estado para tener juntas comunitarias, platicar de este asunto y educar a la gente sobre el porqué esto es lo más importante", destacó.
Entre quienes se opusieron estuvo el senador republicano de Modesto, Jeff Denham, quien votó en contra de todas las medidas del paquete del agua, y dijo que no ofrece garantía alguna de construir los diques que necesita el estado.
"El bono es tan grande que todavía estaba siendo negociado el martes por la noche, para comprar apoyo de una variedad de intereses relacionados con el agua y el dinero de los contribuyentes, independientemente de que las instalaciones para almacenar y transportar agua se materialicen", explicó.
El líder de los republicanos en el Senado, Dennis Hollingsworth, aseguró por su parte que el bono está cuidadosamente diseñado para hacer que tenga un mínimo efecto en el Fondo General del estado. "Pero además no debemos perder de vista que California necesita un abasto confiable del agua", enfatizó.
José L. del Bosque, un ranchero hispano de Los Baños, California, dijo que en el futuro, en unos dos años más, tienen esperanzas de que con el paquete aprobado tendrán un abasto de agua más seguro para los ranchos y podrán tener más estabilidad para hacer sus planes de producción.
"Los empleos estarán más seguros también", subrayó.
Sin embargo, enfatizó que se necesita asimismo levantar las restricciones de los tribunales federales al agua del delta, pues este año sólo recibieron 10% del agua, el suministro más bajo que han recibido en toda la historia.
Jorge Delgado, agricultor del Valle Central durante 30 años, agregó que "sin agua no hay trabajos, y no hay que olvidar que la agricultura es la columna vertebral de la economía", acotó.
El paquete ayer aprobado no incluye un controversial proyecto para construir un canal periférico que llevaría agua del río de Sacramento al sur y al centro de California, y cuyo costo oscilaría entre los $6,000 y los $12,000 millones.